GORDON BROWN , ministro británico del Tesoro, apoyó en el último momento la guerra de Irak del 2003 por temor a que el jefe de Gobierno, Tony Blair, le cesara si no lo hacía, según revela el entonces titular del Interior, David Blunkett, en un libro de próxima publicación. En un extracto que adelantó ayer el periódico The Guardian, Blunkett sostiene que le dijo: "O acepta o le sacaré del Gobierno en cuanto termine la acción militar". AGENCIAS