Abu Graib, la tristemente célebre cárcel de Bagdad, no es la única prisión regentada por Estados Unidos donde se han empleado perros para aterrorizar a los presos. El mismo método se usa actualmente en los centros penitenciarios de cinco estados, donde incluso se azuza a los canes para que muerdan a aquellos reclusos que se niegan a salir de sus celdas, según reveló ayer la organización Human Wrights Watch.

Connecticut, Delaware, Iowa, Dakota del Sur y Utah son los estados que mantienen esta práctica, insólita en el resto del mundo y prohibida este mismo año por otros dos estados, Massachussetts y Arizona. En suelo estadounidense, esta práctica es más dura aún que la empleada por los soldados en la prisión de Abu Graib. "Allí no había intención de que los perros mordieran. Pero aquí es diferente, si la intimidación no funciona, entonces sueltan al perro para que entre en la celda y muerda", declaró el director de los programas de Human Wigths Watch en EEUU, Jamie Fellner.

La organización explicó que esta práctica cruel se usa en algunas prisiones simplemente para demostrar al preso quién manda o para castigar a los que desafían a la autoridad.

POBLACIÓN CARCELARIA Sin embargo, Connecticut defiende esta práctica y sostiene que mantendrá el uso de 22 perros adiestrados "por ser vital para la seguridad" de las prisiones. EEUU tiene la población carcelaria mayor del planeta, con 2,2 millones de reclusos, equivalente a una cuarta parte de todos los presos del mundo. Solo en los últimos diez años y medio, un millón de personas han entrado en las prisiones, cuya población se ha cuadruplicado en los últimos 25 años.