El subsecretario de Asuntos Humanitarios de la ONU, Jan Egeland, dijo ayer que las sanciones que se impongan a Corea del Norte no deben afectar las ayudas alimentarias que se suministran a este país. "No son los líderes los que se van a morir de hambre o helar este invierno".

También la oenegé Human Rights Watch manifestó ayer su preocupación ante la situación: "El programa nuclear puede tener consecuencias desastrosas para la seguridad, pero suspender la ayuda alimentaria puede ser nefasto para la región".