El candidato favorito, de 43 años, hace alarde de ser una figura "no política" ante una ciudadanía harta de los políticos tradicionales. No oculta su simpatía por Hugo Chávez, y comparte con él la radicalidad de discurso. Dice que, a través de una "revolución ciudadana" de apoyo a los más pobres, dará "correazos" a la corrupción.