Tres jóvenes nazis pasearon a un compañero por el patio de una escuela del estado de Sajonia- Anhalt, en la extinta Alemania Oriental, portando un letrero donde se leía: "Yo soy el peor cerdo del pueblo, ya que me relaciono con los judíos". Un hecho así no se veía en el país desde los tiempos del nazismo. Las palabras utilizadas son similares a las que se leían en los carteles que los militantes nazis, después que tomar el poder en el año 1933, colgaban a las jóvenes alemanas que tenían relaciones con judíos.

La acción fue descubierta por un profesor, que alertó a las fuerzas del orden. El abuso lo cometieron jóvenes nazis con edades comprendidas entre los 15 y los 16 años en la escuela de enseñanza secundaria del pueblo de Parey. Según Armin Friedrichs, jefe de policía de la comarca, el abuso cometido por los nazis es brutal. El caso está ahora en manos de los tribunales de justicia, que abrieron un sumario contra los jóvenes agresores por los delitos de coacción violenta. El ministro de Interior de Sajonia-Anhalt, el socialdemócrata Holger Hövelmann, prometió investigar a fondo los hechos y expresó su más profundo rechazo a los abusos de la ultraderecha.

AUGE ELECTORAL "De esa forma, el partido nazi y las SS denigraban a las personas", dijo Hövelmann, al tiempo que resaltó: "Es espantoso comprobar que hoy existen personas que consideran que pueden volver a permitirse algo similar", dijo. El acto racista no es el único que ha tenido lugar en los últimos tiempos en los estados de la extinta Alemania Oriental, donde la ultraderecha ha conseguido ganar posiciones y llegar incluso a tener representación en parlamentos regionales.

La agresión antisemita de Parey es uno de las más graves sucedidas en Alemania, pero los ataques xenófobos se suceden a diario. Según el último informe elaborado por el servicio secreto interno, los delitos racistas se multiplicaron por 12 en el 2005.