La Unión Europea (UE) reconoció ayer el derecho de sus estados miembros a introducir policías aéreos a bordo de los aviones comerciales para reforzar las medidas de seguridad y evitar tentativas terroristas, según el nuevo reglamento sobre seguridad aérea. El acuerdo se alcanzó durante la reunión del Consejo de Ministros de Transportes de la UE.

El compromiso no impone la obligación de que existan fuerzas de seguridad a bordo de los aviones, pero reconoce el derecho de cada estado de la UE a decidir por sí mismo si es necesario desplegar agentes de seguridad en los aviones matriculados en su territorio o pertenecientes a una compañía aérea a la que ha concedido la licencia para operar. Esos policías del aire pueden ir armados, a condición de que los estados den su autorización.

Las restricciones que limitarán los perfumes, geles y líquidos que los pasajeros podrán subir a bordo de los aviones entrarán en vigor el próximo 6 de noviembre, según anunció el comisario de Transportes, Jacques Barrot.

La Comisión Europea informó también ayer de 38 nuevas aerolíneas que tienen prohibido aterrizar y volar sobre la UE debido a la falta de garantías de seguridad de sus aparatos. Las nuevas compañías proceden de Afganistán, República Democrática del Congo, Kirguistán, Kenia y Uganda.