Más de 40 personas murieron ayer en Irak en diferentes atentados terroristas. Entre los fallecidos hay ocho mujeres, dos de ellas adolescentes, que perdieron la vida al ser tiroteadas por unos desconocidos en la localidad de Suwayrah, situada a unos 40 kilómetros al sur de Bagdad, la capital. Dos niñas que estaban junto a las víctimas fueron secuestradas por los atacantes.

En la misma región, un general y un comandante de las fuerzas especiales de la policía iraquí fallecieron al estallar una bomba en el interior del cuartel general de la unidad en Hilla.

Las autoridades informaron ayer del hallazgo de otros 14 cadáveres en Balad, a 60 kilómetros al norte de Bagdad. Los muertos eran trabajadores de la construcción que el pasado jueves fueron secuestrados por un grupo armado cuando regresaban a sus casas en un autocar de la empresa. Más al norte, en Mosul, la noche del jueves perdieron la vida otras 11 personas --10 presuntos insurgentes y un policía--, en ataques a varias comisarías y edificios públicos. En la ciudad de Tal Afar un coche bomba mató a tres soldados. Cuatro personas más, estas civiles, murieron tiroteadas en Baquba.