La falta de medios y de material adecuado ha sido una de las quejas constantes de los militares británicos desde el inicio de la invasión de Irak. En sus declaraciones al Daily Mail, el general Richard Dannatt aludió a la falta de instalaciones sanitarias para sus soldados cuando son heridos en combate. Las familias lamentan la lentitud con la que se realiza la repatriación de los cadáveres y las investigaciones sobre las circunstancias de las muertes. Actualmente hay 47 investigaciones en marcha.