El Consejo de Seguridad de la ONU llegó ayer a un acuerdo sobre el texto de resolución, aún con posibilidades de ser modificado, que será sometido hoy a votación y que impondrá sanciones a Corea del Norte por su presunto ensayo nuclear el lunes pasado.

Mientras, los presidentes de China, Hu Jintao, y Corea del Sur, Roh Moo-hyun, manifestaron que defenderán castigos "apropiados", o lo que es lo mismo, mucho más leves que los defendidos por EEUU y Japón en la ONU.

Está previsto que la semana próxima viaje a Corea del Sur, China y Japón la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, para aunar posturas. Pyongyang recibió ayer la visita del viceministro de Exteriores ruso, Alexander Alexéyev, quien intentará evitar otra prueba. Rusia, uno de los pocos aliados de Corea del Norte, dijo que su país buscará una solución que "evite la confrontación".

Los análisis de los servicios secretos de EEUU no han detectado indicios de radiactividad en muestras tomadas en la zona de la detonación, aunque esto no significa que no se hiciese. Por otra parte, el desertor Hwang Jang-yop, exsecretario del Partido de los Trabajadores, afirmó que Pyongyang tiene varias armas nucleares y están operativas.