La policía ha recomendado al aparato judicial israelí que procese al presidente del país, Moshé Katsav, como presunto autor de un delito de violación, abusos sexuales y escuchas ilegales. En una reunión, los policías encargados de investigar el caso comunicaron al fiscal general del Estado, Meni Mazuz, que habían recopilado suficientes evidencias para inculpar al jefe del Estado hebreo.

"Hay evidencias preliminares sobre varios incidentes con distintas mujeres que trabajaban bajo su autoridad que indican que el presidente llevó a cabo delitos sexuales como violación y acoso sexual por la fuerza y sin consentimiento", señalaron en un comunicado conjunto la policía y el Ministerio de Justicia hebreo, que añadieron que han encontrado indicios que demuestran que el jefe del Estado llevó a cabo, además, escuchas ilegales. Según este comunicado, la policía ha reunido pruebas que permiten acusar al presidente israelí de haber cometido fraude en las amnistías otorgadas, supuestamente a cambio de dinero.

Las sospechas sobre Katsav aparecieron después de que una antigua empleada le acusara de obligarla a tener relaciones sexuales con él bajo la amenaza de despedirla. A esa primera denuncia, siguieron las de otras cinco mujeres, que explicaron a la policía que fueron acosadas cuando Katsav era ministro y cuando accedió a la presidencia. Otras cinco denuncias han prescrito.

El presidente israelí, cuyo papel es simbólico, ha negado rotundamente los hechos y los atribuye a una campaña de "linchamiento público". No obstante, ha afirmado que dimitiría si es acusado.