La UE acordó ayer apoyar en el Consejo de Seguridad de la ONU la imposición de sanciones económicas limitadas a Irán por su negativa a suspender el programa de enriquecimiento de uranio. Pero, al mismo tiempo, los Veinticinco decidieron dejar "la puerta abierta" para una futura reanudación de las negociaciones cuando Teherán acepte paralizar dicho enriquecimiento, que podría utilizarse como combustible en la fabricación de una bomba atómica.

El Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE constató el fracaso de los denodados esfuerzos del responsable de la política exterior, Javier Solana, para convencer a Irán de paralizar el enriquecimiento. Solana intentó aún el lunes obtener un gesto del negociador iraní, Alí Larijani. Pero la negativa de Irán "no ha dejado otra opción a la UE que apoyar las consultas" en el Consejo de Seguridad de la ONU para adoptar sanciones económicas.

La UE reafirmó su voluntad de lograr una solución negociada al contencioso sobre el programa nuclear iraní e instó a Teherán a aceptar la oferta de las grandes potencias mundiales de facilitarle la tecnología y el combustible para desarrollar un programa nuclear exclusivamente civil. La presión internacional sobre Irán contrasta con la tolerancia hacia otros países con armamento nuclear, como Pakistán, India e Israel.

España recomendó "cautela y prudencia" en la imposición de sanciones económicas a Irán. El secretario de Estado de Asuntos Europeos, Alberto Navarro, recordó que esas medidas podrían perjudicar a la propia UE, ya que mantiene importantes relaciones económicas con Irán e importa elevadas cantidades de petróleo y gas. Las sanciones, por el contrario, no tendrían consecuencias para EEUU, ya que no mantiene relaciones económicas con Teherán ni importa su petróleo, añadió Navarro. La UE quiere que las sanciones de la ONU a Irán sean "limitadas, proporcionales y reversibles", indicaron fuentes diplomáticas. El Consejo de Ministros de la UE también condenó el ensayo nuclear de Corea del Norte y se comprometió a aplicar de inmediato las sanciones comerciales y los vetos de visado impuestos por la ONU al régimen de Pyongyang.

En otro orden de cosas, los Veinticinco instaron a Rusia y Georgia a rebajar la escalada de tensión y a restablecer el diálogo diplomático. La UE expresó su "profunda preocupación" por las medidas adoptadas por Rusia contra Georgia y ofreció su mediación para facilitar una solución pacífica a la crisis. Los Veinticinco avalaron también el ingreso en la UE bajo estricta tutela de Bulgaria y Rumanía el 1 de enero.