El líder de Corea del Norte, Kim Jong-il, ha prometido a un emisario chino que Pyongyang no hará un nuevo ensayo nuclear tras el que efectuó el pasado 9 de octubre y que desató una crisis internacional, ha informado la agencia surcoreana Yonhap.Según han indicado fuentes diplomáticas, Kim ha formulado el compromiso durante su reunión con el enviado especial chino y consejero de Estado para Asuntos Internacionales, Tang Jiaxuan, quien ha visitado Corea del Norte esta semana. Tang se ha reunido hoy en Pekín con la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, a la que ha asegurado que Pyongyang está dispuesta a volver al diálogo si se levantan las sanciones económicas y EEUU se compromete a no intentar derrocar el régimen como hizo con Irak.Wen apuesta por la diplomaciaEl primer ministro chino, Wen Jiabao, ha dicho a Rice que no ve "otra opción" que resolver la crisis nuclear norcoreana mediante la diplomacia y el diálogo. "Beneficia al interés de todas las partes resolver el asunto nuclear coreano a través de la diplomacia y el diálogo. Aparte de eso, no puedo ver otra opción", ha dicho Wen.El gobernante chino ha considerado que la situación está en una "encrucijada" y que "la dirección que tome tendrá una relación directa en la paz y la estabilidad del noreste asiático y del mundo". "Los dirigentes de varios países están buscando de forma activa canales para resolver el conflicto", ha destacado el primer ministro.Rice viaja mañana a MoscúLa secretaria de Estado norteamericana también se entrevista hoy con el presidente chino, Hu Jintao. Rice cumple en China la tercera etapa de una gira internacional destinada a impulsar la aplicación con firmeza de las sanciones impuestas a Corea del Norte por el Consejo de Seguridad de la ONU. Rice ha estado ya en Seúl y Tokio, y después de Pekín tiene previsto desplazarse a Moscú.El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el pasado sábado una resolución de condena a Corea del Norte, en la que se imponían una serie de sanciones ratificadas por unanimidad por los 15 miembros, permanentes y no permanentes, de ese organismo. China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y último valedor internacional de Corea del Norte, apoyó también esas sanciones y la resolución que las contenía, y manifestó su rotunda oposición a una nueva prueba nuclear por parte de Pyongyang.