Es una tradición que los talibanes aprovechen la llegada del invierno para replegarse y suspender temporalmente las acciones armadas, pero este año responsables del Gobierno afgano temen que los rebeldes mantengan la ofensiva a pesar de la crudeza del invierno asiático, pues así no permitirán que la OTAN consolide sus posiciones en el sur del país.

El despliegue de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en el sur y el este afganos ha provocado la dispersión de los talibanes por otras zonas. Además, no se espera que los rebeldes se queden quietos ante las operaciones que la ISAF tiene previstas en el este.