El actual presidente búlgaro, el socialista y proeuropeísta Georgi Parvanov, se enfrentará al líder ultraderechista Volen Siderov en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el próximo día 29, dado que el índice de participación de la primera ronda de ayer no alcanzó el 50% requerido por la ley electoral, según los sondeos. Estos escrutinios concedían anoche a Parvanov entre el 60% y el 63% de las intenciones de voto mientras otorgaban entre el 20% y 23% a su rival. El candidato conservador, Nedeltcho Beronov, llegó en tercer lugar, con entre el 11% y el12% de los votos.

Parvanov declaró anoche su victoria y confió plenamente en su triunfo en la segunda vuelta, dada "la correlación de fuerzas", según precisó. Los analistas consideraron que el candidato ultra atrajo el voto de protesta contra la pobreza y la corrupción en este país que en enero ingresará en la Unión Europea.

MALA IMAGEN Como precisó la politóloga Boriana Dimitrivo, "un candidato ultranacionalista y antieuropeo en la segunda vuelta no tendrá un impacto positivo en la imagen de Bulgaria". Pero, el voto de protesta no se impuso sino que fue la abstención, casi del 70%, la causante de que el próximo fin de semana los búlgaros regresen a las urnas.