No se esperaba que una sorpresa de última hora diera al traste con los planes del Gobierno de Martín Torrijos de sacar adelante el referendo por la ampliación del canal de Panamá. Con el viento de la opinión popular a favor, el presidente panameño hizo un llamamiento a votar tras depositar él mismo su voto en el centro de votación del Instituto Bolívar, en la capital panameña. "Tal vez sea la decisión más importante que le toque tomar a esta generación", manifestó.

Si las predicciones terminan por confirmarse, el Gobierno panameño contará con un amplio respaldo para acometer las ambiciosas obras de remodelación del canal, cuyo objetivo fundamental es permitir el paso de buques más grandes. El tamaño de las esclusas limita el paso a buques de 294 metros de largo por 32 de ancho, pero de aprobarse la ampliación podrían utilizar el canal barcos de 386 metros de largo por 49 de ancho. El Gobierno panameño ha calculado en 4.162 euros el coste final de las obras, que se iniciarían en el 2007.