Suiza ha restituido 3 millones de dólares (2,5 millones de euros) a Oscar Aitken Lavanchy, testaferro de Pinochet, según una fuente oficial en Suiza que pidió el anonimato. La medida fue tomada por la fiscalía federal helvética, cuyo procurador general, Valentin Roschacher, acaba de renunciar, acusado de ineficacia. La portavoz del ministerio público, Jannette Balmer, declinó pronunciarse sobre la decisión.

Los fondos estaban depositados en una cuenta de la sociedad Cornwall Overseas Corporation, mencionada en la comisión rogatoria que envió el Tribunal Supremo de Chile en septiembre del 2005. En enero del 2006, la Oficina Federal de Policía de Berna acusó recibo de la carta rogatoria y encargó al ministerio público la investigación preliminar, que decidió el bloqueo cautelar del dinero que ha sido devuelto a Aitken.

La existencia de estos fondos había sido descubierta gracias a la Comisión Antilavado del Senado de EEUU, que reveló la existencia de casi 9,5 millones de euros dispersos en numerosas cuentas que beneficiaban a Pinochet. Entre ellas había algunas relacionadas con Aitken Lavanchy, sospechoso de recibir sobornos provenientes de la venta de aviones belgas y patentes suizas de fusiles y carros de combate a Chile.