"He ganado profesionalmente, pero he perdido calidad de vida", confesó Emilio Morenatti, de 37 años, a su amigo y excompañero de Efe en Sevilla Eduardo Abad, de 54. La conversación telefónica se produjo hace una semana. Abad encontró a Morenatti, hoy en la agencia estadounidense Associated Press (AP), como siempre: "Extrovertido y muy decidido".

Morenatti es un fotógrafo querido. Quizá, por eso, algunos colegas lo llaman Fenomenatti. Nació en Zaragoza, hijo de un policía nacional. Comenzó a trabajar en Jerez Información y, durante la Expo, Efe le dio la oportunidad de su vida. "Es bueno y listo. Por eso lo fichó AP para ir a Kabul, donde estuvo un año, y después lo mandó a Gaza", afirma Abad. J. C.