RUSIA Y UCRANIA pusieron punto final ayer a la llamada "guerra del gas" que a principios de este año puso en jaque el suministro del carburante ruso a Europa. El primer ministro ruso, Mijail Fradkov, y su homólogo ucraniano, Víktor Yanukovich, acordaron una tarifa de 110 euros por cada 1.000 metros cúbicos de gas para el 2007. El pacto normaliza las tensas relaciones entre ambos en el ámbito de la energía. D. P.