Los tres candidatos a la investidura socialista para las elecciones presidenciales del próximo año --la favorita de los sondeos Ségol¨ne Royal, el exprimer ministro Laurent Fabius y el exministro de Economía Dominique Strauss-Kahn-- se enfrentaron de nuevo ayer en un debate televisivo que puso en evidencia claras divergencias sobre temas tan importantes como la seguridad o la enseñanza. Sectores en los que Royal acaparó la atención situándose en el centro del debate con sus lemas favoritos: "el orden justo" y la "democracia participativa" para "devolver el poder a los ciudadanos".

Los rivales de Royal comenzaron por atacar los controvertidos "jurados de ciudadanos" que la candidata propuso este fin de semana para vigilar la acción de los cargos electos. Fabius denunció el riesgo de "populismo" que favorece a la extrema derecha. Strauss-Kahn dijo que el término "jurado" es desafortunado, y advirtió del riesgo de crear conflictos "muy peligrosos para la democracia" entre los jurados propuestos por Royal y las instituciones.

La presidenta de Poitou-Charentes, que sigue aventajando a sus adversarios en todos los sondeos, fue incluso más lejos. Royal abogó a favor de que los ciudadanos puedan estar presentes incluso en los consejos de ministros. Strauss-Kahn respondió que "lo que hay que crear es una sociedad de confianza y no de desconfianza", por lo que propuso "una refundación de la República".

Royal marcó también la pauta en un tema tan delicado como la seguridad, reafirmando su proyecto del "orden justo". Strauss-Kahn intentó rebatirla afirmando que "el orden por sí solo no puede ser justo ni constituir un proyecto político".

En el último sondeo del instituto Ipsos, Royal sigue siendo la favorita de los simpatizantes socialistas para la investidura presidencial, pero pierde terreno en relación a la semana precedente, según la encuesta que publica mañana Le Point. Los socialistas deberán pronunciarse sobre su candidatura el próximo día 16.