El dictador chileno Augusto Pinochet parece tener más dinero escondido del que imaginaban sus enemigos: unas nueve toneladas de oro, cuyo precio oscila entre 160 y 180 millones de dólares (entre 127 y 144 millones de euros), han sido ubicados en el Hong Kong & Shanghai Banking (HSBC) a su nombre. La justicia ha tomado cartas en el asunto tras la publicación de la información en dos periódicos de Santiago.

El gerente de asuntos externos del banco en cuestión, Gareth Hewett, dijo a El Mercurio que no puede "confirmar ni desmentir" la revelación que conmociona a Chile. El ministro de Exteriores chileno, Alejandro Foxley, fue más explícito y dijo que el Gobierno se enteró del tema a través de una de sus "misiones diplomáticas en el exterior". En declaraciones a Radio Cooperativa, el ministro dijo que si bien falta la confirmación "oficial", una vez comprobada la noticia hay que actuar "rápidamente". Eso significa "congelar las cuentas y proceder judicialmente".

El abogado del dictador, Pablo Rodríguez, aseguró que los datos, que ya están en manos del Consejo de Defensa del Estado (CDE, la Fiscalía chilena), son "completa, total y absolutamente falsos".

Las sorpresas sobre Pinochet no cesan. Tras los procesamientos por violaciones de derechos humanos, el descubrimiento de las cuentas secretas en EEUU por unos 26 millones de dólares (20 millones de euros) y el fraude tributario, por el cual se le han embargado unos 4 millones de dólares (3,1 millones de euros), ahora aparece oro en Hong Kong.

Lo paradójico es que la justicia está maniatada para actuar debido a que la causa por evasión impositiva que se le sigue al dictador está paralizada desde agosto. La defensa de Pinochet impugnó al juez Carlos Cerdá y logró apartarlo temporalmente de las investigaciones. Y Juan González, el juez que lo reemplaza formalmente, solo podría tomar cartas en el asunto si el Tribunal de Apelaciones chileno se pronuncia.