El producto interior bruto (PIB) de EEUU aumentó un 1,6% en el tercer trimestre del año, lo que supone el ritmo más lento de crecimiento desde el primer trimestre del 2003, cuando la economía creció un 1,2%, según ha anunciado el Departamento de Comercio. El resultado trimestral es un punto inferior al del segundo trimestre de este año y queda muy lejos del 5,6% marcado en el primer trimestre, cuando la economía estadounidense respondió con un repunte al deterioro en la actividad económica a finales del 2005 provocado por el huracán Katrina.La inversión privada registró la mayor caída desde el segundo trimestre del 2005, un 2%, a pesar de que la inversión residencial pasó de un descenso del 1,4% a un incremento del 6,4%, en un momento en enfriamiento del mercado de la vivienda.Las importaciones aumentaron un 6,5%, tres décimas más, pero las importaciones lo hicieron a un ritmo muy superior, del 7,8%, lo que ensancha el déficit comercial. En el trimestre anterior, las importaciones habían crecido tan solo un 1,4%.Caída del sector de la construcciónPese a la mejora en la inversión residencial, la inversión en construcción se situó en niveles desconocidos desde 1991, lo que supone un nuevo indicio de que el mercado de la vivienda estadounidense se desacelera.El gasto en la construcción de viviendo cayó un 17,4% en el tercer trimestre, el mayor descenso desde el primer trimestre de 1991, cuando el indicador registró un retroceso del 21,7%.La difusión del dato de hoy sobre el PIB podría influir en las elecciones legislativas que se celebrarán en el país el próximo 7 de noviembre. El porcentaje de aprobación del presidente George W. Bush se sitúa cerca de los niveles históricos más bajos y, según un sondeo difundido hoy, los demócratas han aumentado su ventaja sobre los republicanos y se harían con el 56% de los votos, frente al 37% de sus rivales.Contención de preciosLa ralentización servirá al menos para que la inflación se contenga y para que la Reserva Federal (Fed) no aplique nuevas subidas de tipos. El índice de precios al consumo (IPC) se redujo un 0,5% en septiembre con respecto al mes anterior, y se situó en un 2,1% en tasa interanual, según anunció la semana pasada el Gobierno norteamericano.Esta caída obedece principalmente a una ralentización del crecimiento de los precios de la energía, que se abarató un 7,2%, tras una subida del 0,3% en agosto. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, aumentó un 0,2% en septiembre y se situó en el 2,9% interanual.Esta semana, la Fed mantuvo los tipos de interés en el 5,25% por tercer mes consecutivo. La autoridad monetaria estadounidense decidió en su reunión del mes de agosto romper con la política alcista de tipos de interés iniciada en junio del 2004 y mantuvo los tipos en los niveles actuales.