El Ejército de EEUU anunció ayer la captura de un dirigente de Al Qaeda en Irak, en una operación militar llevada a cabo al sur de Bagdad. En el momento de la detención, el supuesto terrorista iba disfrazado de mujer para "evitar ser identificado" en los controles, según aseguró el mando estadounidense en un comunicado.

Sin embargo, los militares no revelaron el nombre del detenido ni tampoco si se trataba de un dirigente de importancia dentro de la organización terrorista. En la misma operación militar, un presunto insurgente fue abatido a tiros por los soldados, mientras que otros nueve fueron detenidos.

El mando estadounidense informó también de la muerte de dos soldados de su Ejército, lo que eleva a 98 el número de militares norteamericanos fallecidos en octubre, el mes más letal de este año para las fuerzas de ocupación. Las autoridades de Bagdad, por su lado, comunicaron el secuestro de once soldados iraquís cerca de Baquba, al noreste de la capital.

HACIA LA RETIRADA El presidente de EEUU, George Bush, y el primer ministro iraquí, el chií Nuri al Maliki, pactaron ayer formar un "grupo de trabajo de alto nivel" contra el caos en Irak. Lo integran los ministros iraquís de Interior y de Defensa, el jefe de las tropas estadounidenses, George Casey, y el embajador de EEUU en Irak, Zalmay Jalilzad.

En una videoconferencia de una hora, Bush y Al Maliki acordaron también acelerar el proceso de formación de los miembros de las fuerzas de seguridad iraquís, así como traspasar el control total del Ejército iraquí al Gobierno de Bagdad.