El presidente Luiz Inacio Lula da Silva, que cumplirá un nuevo mandato para gobernar Brasil hasta el año 2010 tras su victoria en la segunda vuelta de los comicios celebrados este domingo, ha asegurado ante miles de simpatizantes que gobernará "para el pueblo", y ha afirmado: "Es una victoria de los de abajo contra los de arriba". "Esta es una victoria que me deja realizado como político, porque es una victoria de los de abajo contra los de arriba", ha afirmado ante los seguidores congregados en la avenida Paulista de Sao Paulo. A pesar de que ha reiterado su deber de "gobernar para todos", el mandatario ha asegurado, en un discurso de apena 10 minutos, que la población pobre "tendrá prioridades en las políticas públicas" en su segundo mandato. Poca gente en la fiestaLa fiesta por la reelección de Lula ha sido secundada por cerca de 4.000 personas en la avenida Paulista, la vía más popular de Sao Paulo, donde la música y la samba han sido las protagonistas. Paradójicamente, pese a que Lula se ha convertido en el presidente brasileño más votado de la historia del país, la asistencia a la fiesta popular ha sido considerablemente inferior a la de hace cuatro años, cuando el mandatario reunió a cerca de 100.000 personas. Las escuelas de samba Rosas de Ouro y Vai-Vai han sido las grandes protagonistas de una fiesta en la que, según ha informado la policía militar, no se han producido altercados de relevancia. El 60,8% de los votosLula ha obtenido la reelección con el 60,8% de los votos. Con la promesa de convertir a su país, la cuarta democracia del mundo, en un país desarrollado, Lula ha asegurado que su segundo mandato será "mucho mejor" que el primero. Su contrincante, Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) no ha podido superar al exsindicalista, y se ha quedado en el 39,2% de los votos. Antes de que finalizara el escrutinio, el vencido ha reconocido su derrota y ha felicitado en una llamada telefónica a Lula.La victoria de Lula era anticipada por las encuestas, que hablaban de una diferencia de más de 20 puntos sobre Alckmin. No obstante, aunque no se esperaban grandes sorpresas, los resultados de los sondeos de opinión se tomaban con cautela, teniendo en cuenta el antecedente sembrado el pasado 1 de octubre. Entonces, las encuestas apuntaban a una victoria del actual presidente en la primera vuelta, pero finalmente Lula, aunque resultó el candidato más votado, no se hizo con los apoyos necesarios para proclamar su reelección.