Apenas cinco días después del secuestro durante 15 horas del fotógrafo español Emilio Morenatti, el cooperante Roberto Vila, de 34 años, fue capturado ayer en la franja de Gaza durante unas horas por un grupo de cuatro encapuchados.

Como ocurrió con el periodista, Vila fue liberado en perfecto estado de salud. El segundo secuestro de un español en Gaza en menos de una semana fue duramente condenado por la presidencia y el Gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y creó gran preocupación en España, donde el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se involucró personalmente en las gestiones con los palestinos.

Alrededor del mediodía, Vila y una compañera de su onegé --la francesa Celine Gagne-- circulaban en coche por la localidad de Deir el Balah (centro de Gaza) cuando un Skoda amarillo sin matrícula les interceptó el paso. Del vehículo salieron cuatro encapuchados armados con fusiles que se llevaron a Vila.

Vila y Gagne se encontraban en la zona para visitar el centro de atención para discapacitados Al Amal de la cercana localidad de Jan Yunis, gestionado por la Media Luna Roja y con el que trabaja ACPP. "Pido a los secuestradores que no dañen a Roberto y que lo liberen lo antes posible. Él y ACPP ayudan a muchos palestinos", declaró, muy afectado, Fayed Hussein, director adjunto de la Media Luna Roja palestina. Su llamamiento tuvo eco, y sobre las nueve de la noche (una hora menos en España) Vila fue liberado.

"PERPLEJIDAD" Como es lógico, la liberación supuso un alivio para los familiares del cooperante, que desde Galicia se habían declarado "perplejos" por la noticia, ya que su hijo "se dedica a ayudar a los palestinos" desde hace más de dos años. Aunque vive y tiene su oficina en Ramala, Vila viajaba con asiduidad a Gaza para trabajar en el centro Al Amal.

Vila llamó a Gagne al poco de quedar en libertad para pedirle que tranquilizara a su familia: "Fue una llamada muy corta en la que se mostró muy positivo, como es él, y solo dijo que no le había pasado nada, que estaba muy bien y que había ocurrido lo de siempre", en referencia a otros secuestros en Gaza.

BREVES CAPTURAS La pronta liberación ha seguido la tónica habitual de los secuestros en Gaza. Morenatti estuvo 15 horas en manos de un clan mafioso que pidió un rescate que, oficialmente, no recibió. Según fuentes palestinas, Vila fue liberado sin condiciones, ha estado en todo momento en Jan Yunis y sus captores --cuya identidad se desconoce-- reclamaban un puesto de trabajo en las fuerzas de seguridad.

Normalmente los secuestradores de Gaza son clanes mafiosos que buscan dinero rápido o bien chantajear a la ANP para que liberen a algún familiar detenido o lograr prebendas, como un empleo.

El secuestro de Vila se produce en plena epidemia de este tipo de actos en Gaza, donde la ANP --ya sea el presidente, Mahmud Abbás, alias Abú Mazen, o el primer ministro, el islamista Ismail Haniya-- se ve impotente para enfrentarse a las mafias.

Durante el fin de semana, al menos siete palestinos, entre ellos uno con nacionalidad israelí que estaba visitando a familiares, han sido secuestrados. El jueves, el día siguiente de la liberación de Morenatti, dos periodistas españoles fueron evacuados de Gaza tras ser advertidos de que estaban siendo buscados por miembros de la familia de los secuestradores del fotógrafo español. Por este motivo, las palabras de condena de Al Fatá y hasta del propio Haniya --"Rechazamos esta acción. Descubriremos a sus autores y no les permitiremos que dañen la imagen del pueblo palestino", dijo el primer ministro-- suenan a brindis al sol.