Siguen las malas noticias en Berlín. Ayer la policía de la capital alemana informó de que había detenido a un hombre relacionado con el asesinato de Mohamed, un niño bosnio de 4 años que había desaparecido el pasado 1 de octubre en la capital cuando se encontraba en un centro de petición de asilo para refugiados. Parecía que ese suceso ya era bastante devastador pero ayer las autoridades confirmaron que el caso es más macabro.

Según informó la prensa alemana, el presunto asesino, un hombre de 32 años, confesó haber secuestrado y matado a otro niño de seis años. Elias, que era como se llamaba, fue visto por última vez el pasado 8 de julio en la ciudad de Potsdam, a unos 40 kilómetros al suroeste de Berlín. Su desaparición golpeó a la ciudadanía, que se implicó en la búsqueda del menor junto a la policía. A mediados de agosto los investigadores ya le dieron por muerto.

El autor de este escabroso suceso también aseguró a las autoridades haber abusado sexualmente del pequeño Mohamed después de secuestrarlo. El menor bosnio fue hallado en su coche. La policía siguiera la pista de las cámaras de seguridad, que registraron cómo desaparecía de la mano del hombre.

La imagen del detenido era conocida en Alemania ya que la policía difundió el vídeo grabado por las cámaras. El hombre fue arrestado después de que su madre lo reconoviera y, tras hablar con él, llamara a la policía.

El portavoz de la fiscalía alemana, Martin Steltner, remarcó que ahora se investigarán las nuevas informaciones para conocer el alcance de este dramático hecho. Una de las dudas más temidas es si hay más menores asesinados y se trata de un asesino en serie o se limita a los casos ya conocidos. El jefe de la policía criminal de Berlín pidió que se investigue si el suceso puede estar vinculado con el de Inga, un niño de 5 años desaparecido en Stendal.