La cúpula del Ministerio del Interior de Ucrania, una cartera de importancia capital para el Gobierno de Volodímir Zelenski en estos tiempos de guerra, fue descabezada de cuajo este miércoles, al desplomarse sobre una escuela un helicóptero en el que viajaba el titular, Denis Monastyrsky, y sus principales colaboradores. Un total de 14 personas resultaron muertas, entre ellas un niño, al tiempo que los servicios de seguridad intentaban identificar las causas del siniestro, no descartando ninguna hipótesis, desde un fallo técnico hasta un “acto deliberado de destrucción” pasando por una violación de los protocolos de seguridad.

“Nuestra pena es indescriptible”, declaró el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski en un mensaje en internet, mencionando también por su nombre a los dos altos responsables gubernamentales que han perecido en el siniestro: Yevgueni Yenín, adjunto del ministro, y Yuriy Lubkobych, secretario de Estado de Interior. Horas más tarde, en una intervención por videoconferencia ante el Foro de Davos, Zelenski culpó a la guerra del conflicto. “No hay accidentes en una guerra, es una consecuencia del conflicto”, ha asegurado, después de guardar un minuto de silencio por los fallecimientos. De hecho, el helicóptero se dirigía a Dnipro, a visitar “puntos calientes” del frente bélico, subrayó un responsable ucaniano. Normalmente, en este tipo de traslados, los aparatos realizan vuelos bajos para evitar ser objetivo, una circunstancia que podría haber contribuido a que se materializara la tragedia.   

En el aparato, un H225 Super Puma que cayó sobre una guardería y un edificio de viviendas en la localidad de Brovary, en las afueras de Kiev, viajaban seis personas, mientras que el resto de las víctimas mortales se produjeron en tierra. Otras 25 personas resultaron heridas y medio centenar tuvieron que recibir asistencia psicológica. “El edificio de la escuela maternal ha sido afectado, y el fuego ha afectado las ventanas de un inmueble de 14 pisos, además de tres vehículos”, ha informado el Servicio de Estado para las Situaciones de Emergencia

Intentando que no se produjera ningún vacío en la cadena de mando, el primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, se apresuró a nombrar al sustituto del fallecido de forma interina: será el viceministro del Interior y jefe de la Policía Nacional, Ihor Klymenko. “El Ministerio del Interior es uno de los eslabones en la seguridad de nuestro país, y por tanto se han activado todos los protocolos para mantener la gobernanza de todos los procesos”, ha informado el jefe del Ejecutivo en Telegram. Este responsable político ha calificado las defunciones de los responsables de Interior debido a la tragedia de “gran pérdida” para el país.

Según un reportero de France Presse sobre el terreno, en el lugar de los hechos podían identificarse los restos del aparato incrustados en el edificio, un coche aplastado, y el edificio de la escuela parcialmente destruido. “He llamado a un amigo que estaba allí; me ha dicho que algo había caído sobre la escuela maternal, que había ayudado a tres niños a salir y se había ocupado de ellos”, ha asegurado un adolescente a una cadena de televisión ucraniana.

Las reacciones a la tragedia aérea, tanto en el interior como en el exterior de Ucrania, no se han hecho esperar. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha calificado en Twitter al ministro de Interior como “un gran amigo de la UE”, mientras que tanto el presidente de Francia, Emmanuel Macron como el canciller alemán Olaf Scholz han presentado sus condolencias. Ganna Malyar, viceministra de Defensa, ha calificado al fallecido ministro del Interior como el “primero” en su cargo “para el cual el valor supremo era la persona y sus derechos”, intentando romper con la tradición soviética de escaso respeto a la persona humana. Rusia, por su parte, ha guardado silencio, y ningún responsable ha manifestado reacción alguna a lo sucedido.