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Cumbre EEUU-Rusia

Ucrania y los aliados debaten su respuesta a las propuestas de Trump tras la cumbre de Alaska

Fuentes diplomáticas revelan que Trump propuso a Zelenski garantías de seguridad similares a las que disfrutan los miembros de la OTAN pero sin ingresar en la Alianza Atlántica

Trump cede de nuevo ante Putin y abandona la exigencia de un alto el fuego previo a cualquier negociación de paz, tal y como había acordado previamente con los aliados europeos

Volodímir Zelenski y Donald Trump

Volodímir Zelenski y Donald Trump / Associated Press/LaPresse

Marc Marginedas

Marc Marginedas

Barcelona

Una de arena, y otra de cal. Al menos, eso es lo que parece ante la escasa transparencia mostrada por las delegaciones de Rusia y EEUU en la cumbre de Alaska celebrada el viernes entre los presidentes de ambos países. Durante la jornada del sábado, han ido emergiendo, con cuentagotas, escasos detalles del contenido de las conversaciones entre Donald Trump y Vladímir Putin. Y aunque ha quedado meridianamente claro que el norteamericano ha cedido una vez más ante su homólogo ruso, renunciando a la exigencia de un alto el fuego previo al inicio de cualquier conversación, tal y como había pactado previamente con sus aliados europeos, sí es cierto que, a juzgar por la respuesta moderadamente positiva del presidente Volodímir Zelenski y de los líderes europeos tras ser informados del contenido de las negociaciones, algún tipo de movimiento de calado podría haberse producido.

"La mejor manera de poner fin a esta horrible guerra es llegar a un acuerdo de paz y no a un simple pacto de alto el fuego que a menudo no se cumple", ha escrito Trump en un 'post' difundido en su red, Truth Social, desdiciéndose de su compromiso previo de buscar en primer lugar un cese de las hostilidades. Zelenski ha aceptado la invitación de su homólogo norteamericano para viajar a Washington y discutir los detalles de lo hablado con Putin este lunes. "Si todo sale bien", el magnate espera poder celebrar inmediatemente después una reunión tripartita con Putin y Zelenski. Eso sí. El lenguaje agresivo de Trump, que incluía amenazas y advertencias a Putin y a Rusia, se desvaneció en un instante, mientras regresaban, en boca del magnate neoyorquino, las presiones a Zelenski para que acabe dando su visto bueno a un plan en cuya elaboración ni siquiera ha participado. El acuerdo de paz "depende ahora de Zelenski", opinó Trump, quien aprovechó la ocasión para recordar al ucraniano que su país no era una gran potencia, pero que, en cambio, Rusia sí lo era.

Los dirigentes europeos también fueron informados del contenido de las conversaciones y su primera reacción fue mantener la expectativa. Para este domingo estaba previsto que se celebrara una videoconferencia de la denominada 'Coalición de los Dispuestos', en la que participarían la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Meyer, el presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán Friederich Merz, y el 'premier' británico Keir Starmer. En un eventual acuerdo de paz, se ha evocado la idea de que Europa despliegue tropas en Ucrania para apuntalar la seguridad de Ucrania frente a nuevos ataques del poderoso vecino del este, al tiempo que garantizar el cumplimiento de un eventual alto el fuego.

Garantías de seguridad

Todo apunta a que el nuevo elemento que se puso sobre la mesa durante las negociaciones de Alaska hacía precisamente referencia a las garantías de seguridad, según se desprende de filtraciones periodísticas. Fuentes diplomáticas aseguraron que Trump propuso a Kiev un acuerdo de defensa mutua similar al existente en el seno de la OTAN, aunque sin materializarse el ingreso efectivo del país eslavo en la alianza militar. "Como una de las garantías de seguridad para Ucrania, la parte estadounidense propuso una garantía de tipo artículo 5, fuera de la OTAN, con el acuerdo a priori de (Vladímir) Putin", ha informado dicha fuente.

Sin embargo, aún se conocen pocos detalles de la oferta, ni hasta qué punto el presidente ruso se sentiría vinculado a ella. "Nadie sabe en detalle cómo funcionaría ni por qué Putin lo aceptaría si está categóricamente en contra de la OTAN y evidentemente en contra de cualquier garantía efectiva de la soberanía de Ucrania", matizó. Estas posibles novedades han provocado reacciones encontradas entre los principales líderes europeos. Mientras que la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, saludaba la apertura de "una ventana para la paz en Ucrania" y el 'premier' británico Steimer alababa los esfuerzos de Trump, que "han acercado más que nunca el fin de la guerra", el presidente francés prefería no lanzar las campanas al vuelo y abogaba por mantener la presión sobre Moscú. "Es esencial continuar apoyando a Ucrania, el mantenimiento de la presión sobre Rusia mientras esta guerra de agresión continúe y hasta que una paz sólida y duradera, respetuosa de los derechos de Ucrania, sea establecida", ha escrito en un post en la red X.

En Moscú, también se produjeron filtraciones acerca del contenido de las conversaciones. Y estas apuntan a que, por el momento, la parte rusa no da señales de haberse movido de sus posiciones, que muchos observadores consideran como "maximalistas" e inaceptables para Kiev. El diario Financial Times, la cadena NBC, y la agencia Bloomberg informaron que, según fuentes rusas próximas a la cumbre de Alaska, Putin planteó paralizar su ofensiva en el sur del país, detener los ataques aéreos contra las ciudades ucranianas, que han elevado considerablemente el número de muertos civiles en las últimas semanas, a cambio de que se permita a Rusia quedarse con toda la región de Donbás, dos de cuyas ciudades más importantes, Sloviansk y Kramatorsk, aún permanecen en manos ucranianas y de las que deberían retirarse. Estas localidades albergan elementos de un cinturón defensivo fundamental para impedir el avance de las tropas rusas hacia el centro del país.

El líder del Kremlin también informó en Alaska a su interlocutor estadounidense, de acuerdo con dichas fuentes, que no ha abandonado sus restantes exigencias, como un estatus permanente de que Ucrania sería una potencia no nuclear y "nunca" ingresaría" en la OTAN, además de garantías para la comunidad rusohablante.

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