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En plena guerra

El príncipe Enrique hace una visita sorpresa a Ucrania

El príncipe Enrique, el pasado 8 de mayo en Londres.

El príncipe Enrique, el pasado 8 de mayo en Londres. / KIRSTY WIGGELSWORTH / AP

Redacción

El príncipe Enrique, hijo menor del rey Carlos III, hizo este viernes una visita sorpresa a Ucrania como parte de su esfuerzo para ayudar a la recuperación del personal militar herido en combate, reveló el diario británico 'The Guardian'. El duque de Sussex, que estuvo esta semana en el Reino Unido, viajó a Kiev con un equipo de su Fundación Invictus Games (juegos para militares que han quedaron con lesiones tras un conflicto armado) tras recibir una invitación del Gobierno ucraniano y tiene previsto presentar nuevos planes para ayudar a rehabilitar a los heridos.

El duque declaró al 'Guardian' durante su viaje en tren a Kiev que "sí podemos hacer todo lo posible para ayudar en el proceso de recuperación" del personal herido. "Podemos seguir humanizando a las personas involucradas en esta guerra y lo que están viviendo. Tenemos que tenerlo presente en la mente de la gente. Espero que este viaje ayude a que la gente lo comprenda, porque es fácil perder la sensibilidad ante lo que ha estado sucediendo", agregó.

El príncipe Enrique concluyó ayer sus compromisos benéficos en el Reino Unido con un acto en un centro de jóvenes que lleva el nombre de su madre -Diana Award-, tras reencontrarse el miércoles con su padre por primera vez en 19 meses en la residencia de Clarence House, próxima al palacio de Buckingham.

La visita del príncipe Enrique llega en unos momentos complejos. El conflicto ha estado marcado en las últimas horas por la incursión de drones rusos en Polonia, un incidente sobre el que el presidente de EEUU, Donald Trump, llegó a decir el jueves que "pudo haber sido un error", en contra del criterio del resto de socios de la OTAN y de las propias autoridades polacas que dan por hecho que fue algo intencionado.

Maniobras militares

Además, Rusia y su aliado clave, Bielorrusia, empezaron este viernes ejercicios militares conjuntos bajo la mirada inquieta de la OTAN, después de que Polonia acusara a Moscú de agravar las tensiones con la intrusión de drones en su espacio aéreo. Las maniobras, llamadas "Zapad", tienen lugar cada cuatro años y se extenderán hasta el martes. Las de este año coinciden con el avance de Moscú en Ucrania, donde intensificó los bombardeos.

Ataque ucraniano

Rusia, que lanzó una ofensiva militar en el país vecino en febrero de 2022, anunció que derribó 221 drones ucranianos a lo largo de la última noche, en uno de los mayores ataques de Kiev desde el inicio del conflicto. "Las maniobras conjuntas estratégicas de las fuerzas armadas rusas y bielorrusas (...) han comenzado", indicó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado. Poco después, difundió un video en el que se ve vehículos blindados, helicópteros y buques en acción. Los ejercicios tienen lugar cerca de Borísov, al este de Minsk, la capital de Bielorrusia, indicaron las autoridades de ese país. El ejército ruso detalló que algunas "acciones prácticas" se realizarán en Rusia, en el mar de Barents y en el mar Báltico.

Primera línea europea

La organización de estas maniobras genera preocupación en el flanco oriental de la OTAN, aunque la Alianza insistió el viernes en que no ve "ninguna amenaza militar inmediata" contra los miembros del grupo. Polonia, Lituania y Letonia, todos miembros de la OTAN y vecinos de Bielorrusia, permanecen sin embargo en alerta y con la sensación de encontrarse en primera línea del frente.

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