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Informe demoledor

Los investigadores del robo del Louvre detallan fallos en cascada que provocaron la "catástrofe" y plantean que "exmilitares" se encarguen de la seguridad

Este miércoles, los expertos presentaban ante el Senado unas demoledoras conclusiones de la investigación administrativa sobre la seguridad del museo

El exterior del Museo del Louvre de París.

El exterior del Museo del Louvre de París. / EDGAR SAPIÑA MANCHADO / EFE

Leticia Fuentes

Leticia Fuentes

París

"Una serie de deficiencias y disfunciones" influyeron en el robo del Louvre, han sentenciado este miércoles los investigadores encargados de presentar ante el Senado las conclusiones de las pesquisas administrativas sobre la seguridad del museo. 

Durante más de una hora de presentación, Noël Corbin, director de la Inspección General de Asuntos Culturales (Igac), y Pascal Mignerey, de la Misión de Seguridad, Protección y Auditoría (Missa) del Ministerio de Cultura, han desgranado las importantes deficiencias que sufre el museo, en especial, la obsolescencia del sistema de videovigilancia, tildado de "insuficiente" y "antiguo". Una falta de renovación del sistema provocó que las imágenes de las cámaras llegasen con retraso al puesto de control, haciendo que los "los guardias de seguridad y la policía intervinieran demasiado tarde para impedir la fuga de los ladrones". "Si hubieran sido 30 segundos menos, los agentes o la policía podrían haber impedido la fuga de los ladrones", ha insistido Corbin.

Ambos también han lamentado la insuficiencia de cámaras en el interior y exterior del recinto, remarcando que de las dos cámaras ubicadas en el lugar del robo, solo una estaba operativa. No solo eso, el informe señala la inadecuada seguridad mecánica de las aberturas perimetrales, en concreto de la ventana francesa de la Galería Apolo, que estaba mal asegurada y tenía un tiempo de resistencia del vidrio extremadamente bajo. 

Las conclusiones reafirman lo que la ministra de Cultura, Rachida Dati, denunció a finales de octubre. Según Dati, existía "una subestimación" de los riesgos durante "más de 20 años" en el Louvre y "un subequipamiento" en materia de seguridad. 

La falta de información

Noël Corbin ha sido muy crítico con la falta de intercambio de información dentro de la institución, señalando que "probablemente esta sea la razón por la que las dos auditorías -de 2017 y 2019- no eran conocidas por el actual equipo directivo del Louvre".  

Dentro de esta falta de comunicación, Corbin ha señalado los significativos retrasos en el plan de seguridad lanzado en 2017, algo que la directora del museo, Laurence des Cars, ya advirtió tras llegar al cargo. "En la previsión para 2023, se preveía finalizar el expediente... y publicar el contrato de obra a finales de 2023". Sin embargo, ha enfatizado, "las obras (...) aún no han comenzado". 

La formación de los vigilantes

Uno de los aspectos que generó una gran polémica fue la filtración de un vídeo donde se mostraba la supuesta inacción de los vigilantes del museo durante el robo. Sobre esto, la dirección matizó que los vigilantes no cuentan con la formación necesaria para "intervenir" ni con un equipamiento propio para ello. Según su directora, Laurence Des Cars, las instrucciones dadas al personal en caso de cualquier tipo de alerta se basan en la prioridad de evacuar a los visitantes, y sobre esto, "hubo un éxito absoluto", puesto que nadie salió herido. 

Por ello, Pascal Miognerey ha considerado durante la comisión que "podría ser necesario un cambio" en la formación de los vigilantes y que "algunos de estos miembros del personal" podrían ser "exmilitares" o estar "capacitados para afrontar un cuerpo a cuerpo" con intrusos y "prevenir incidentes".

Tras presentar las conclusiones de la investigación que ha durado dos semanas, Guy Tubiana, comandante de policía y experto en seguridad de museos, se ha mostrado "atónito". "Si me hubieran preguntado, antes de estos acontecimientos, si el Louvre estaba protegido, habría dicho: 'Por supuesto'", y ha sentenciado que "fueron una serie de fallos que provocaron la catástrofe", pero nunca pensó que “el Louvre pudiera tener tantos fallos".

Huelga indefinida

Desde el robo del siglo, el Louvre parece no levantar cabeza. A finales de noviembre, el museo cerró una de sus galerías más emblemáticas por "fragilidad del edificio", ante el miedo del hundimiento del techo de una de las salas. La semana pasada, las fuertes lluvias provocaron una fuga de tuberías vetustas inundando la biblioteca de antigüedades egipcias del Museo del Louvre y dañando 400 obras. 

Como consecuencia de la decadencia de uno de los monumentos más importantes de Francia, y el más visitado del mundo, los trabajadores del Louvre anunciaron esta semana el inicio de una huelga el próximo 15 de diciembre para denunciar las "condiciones degradadas" del museo.

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