Guerra en Ucrania
La conexión rusa de Epstein: prostitutas, chantajes y filtraciones, con el ex-KGB de por medio
El delincuente sexual pidió a ayuda a un importante agente ruso para neutralizar a prostitutas de ese país que amenazaban su negocio
El difunto empresario llegó a ofrecer al Kremlin información sobre la personalidad de Trump antes de la polémica cumbre de Helsinki en 2019

Archivo - El delincuente sexual Jeffrey Epstein / Europa Press/Contacto/Epstein Estate/House Oversig

La pieza que faltaba del puzzle por fin ha aparecido. Gracias a las filtraciones sobre el caso de Jeffrey Epstein, el delincuente sexual que supuestamente se suicidó en 2019, han aparecido nombres de importantes personalidades, como Bill Clinton o el príncipe Andrés. Pero también han aflorado algunas conexiones con Rusia, un país donde el recurso al chantaje sexual ha sido tradición frecuente en el último cuarto de siglo, tanto en las postrimerías del mandato de Boris Yeltsin como tras la llegada de Vladímir Putin al poder.
La publicación el pasado viernes, de tres millones de páginas, 180.000 imágenes y 2.000 vídeos, han acabado por confirmar lo que muchos intuían. El pedófilo estadounidense mantuvo estrechos contactos con miembros de los servicios secretos rusos, interesados en la información que este podía amasar de políticos y dirigentes a quienes proporcionaba servicios sexuales. "Al igual que Robert Maxwell, el empresario de medios británico, padre de Ghislaine, (la supuesta novia y conseguidora del delincuente sexual) Epstein mantenía fuertes vínculos con la inteligencia rusa e israelí", ha confirmado a EL PERIÓDICO, en un mensaje de WhatsApp, el periodista norteamericano Craig Unger, autor de obras como 'American Kompromat'; cómo el KGB cultivó a Donald Trump, e historias relacionadas de sexo, ambición, poder y traición'.
Unger destaca que Maxwell y Epstein acabaron de la misma forma, suicidándose, y le parece difícil creer que se trate de una simple coincidencia. "Los paralelismos son sorprendentes; ambos murieron suicidándose en extrañas circunstancias; francamente es difícil pensar que Epstein se ahorcó", ha valorado.
Información de una prostituta
Hasta ahora, el más relevante detalle de los contactos entre Epstein y agentes rusos ha sido publicitado por la página web 'The Dossier Centre', vinculada al opositor Mijaíl Jodorkovski, que sigue las actividades criminales de los miembros de la élite rusa. En julio de 2015, Epstein se dirigió a un tal Serguéi Belyakov, un oficial del Servicio Federal de Seguridad (FSB. exKGB) quien ocupó diversos cargos en el Gobierno, como el de viceministro de Desarrollo Económico o director de la Fundación del Foro Económico de San Petersburgo, aunque en realidad, según la publicación, se dedicaba a realizar operaciones de influencia dentro del Ejecutivo.
En un email, el criminal convicto le pidió ayuda para neutralizar a una prostituta rusa llamada Gazel Ganieva, que estaba chantajeando a varios hombres de negocios en EEUU. "Eso es malo para los negocios de todos los implicados... ¿Alguna sugerencia?", le preguntó. Al cabo de 72 horas, Belyakov le respondió con un informe profesional y exhaustivo, propio de un agente de inteligencia, acerca de las actividades de Ganieva y sus posibles puntos débiles para presionarla. La trabajadora sexual "en temporada alta podría recibir ingresos de 100.000 dólares" con lo cual si se le denegaba el visado a EEUU sería "una gran amenaza para sus negocios".
A cambio de semejante favor, Belyakov obtuvo "sugerencias" acerca de "cómo Rusia podía evitar las sanciones" y sobre todo, atraer a personalidades de alto nivel al Foro Económico de San Petersburgo en 2015, un año después de la invasión de Crimea, cuando arrancaron las rondas de sanciones contra el Estado ruso y muchos en el mundo económico eran reacios a acudir a la cita. "Belyakov quería ver a grandes hombres de negocios en el foro; Epstein corrió en su ayuda", asegura 'The Dossier Centre'.
Trump
Un segundo episodio que ya ha salido a la luz tiene que ver directamente con el presidente Donald Trump y fue difundido por 'Publico' el pasado diciembre. En un email dirigido al ex primer ministro de Noruega Thorbjorn Jagland, en aquel momento presidente del Consejo de Europa, poco antes de la controvertida cumbre de Helsinki de 2018, el depredador sexual le propuso lo siguiente: "Pienso que usted puede sugerir a Putin que Lavrov podría obtener información relevante (de Trump) a través mío". E incluso llega a admitir que ya había tratado acerca del magnate neoyorquino con Vitali Churkin, embajador de la Federación Rusa en la ONU. "Churkin fue estupendo; entendió a Trump gracias a nuestras conversaciones".
Se trata tan solo de dos primeras revelaciones de lo que podría ser una red mucho más amplia de favores a Rusia, impulsando la influencia en Occidente de una potencia hostil gracias a las actividades de carácter chantajista de la red de Epstein. "Aún no me he leído los tres millones de páginas", aclara Unger en su mensaje. El tiempo dirá si el entramado pedófilo fue "una operación del KGB", tal y como lo ha descrito el primer ministro de Polonia Donald Tusk, o en realidad, el criminal sexual se limitó a "trabajar para sí mismo", pese a sus importantes contactos con los servicios secretos del Kremlin, como sostiene Unger.
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