Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Conflicto internacional

¿Qué es la guerra híbrida? Así funcionan los crecientes ataques de Rusia sobre Europa

Los académicos definen este concepto como conjunto de actividades malignas de un país o fuerza armada para socavar desde dentro a su enemigo

Soldados en un tanque

Soldados en un tanque

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Marc Marginedas

Marc Marginedas

Barcelona

La guerra híbrida de Rusia en suelo europeo está esclaando a gran velocidad. En los primeros nueve meses de 2026 se han registrado 50 violaciones del espacio aéreo de la UE con drones y aeronaves, frente a las 62 que se produjeron en los cuatro años anteriores. Se trata de sabotajes, operaciones de espionaje, ciberataques e incursiones aéreas atribuidas o vinculadas a Moscú. El último episodio ha sido el ataque fallido con drones en un aeropuerto de Leipzig (Alemania).

Estas son algunas claves para entender cómo funciona la guerra híbrida.

Una de las primeras ocasiones en que comenzó a hablarse de guerra híbrida fue a mediados de agosto de 2006 en el sur del Líbano. En ese escenario, durante las semanas previas, la milicia libanesa proiraní de Hizbulá se había enfrentado al todopoderoso Ejército de Israel. El parte de guerra no admitía duda alguna acerca de la identidad del vencedor: 44 civiles israelís fallecidos por 1.200 libaneses, 121 soldados del Tsahal caídos en combate por 241 milicianos árabes.

Pero en el ámbito de las percepciones, la cosa siguió derroteros muy distintos. Israel había perdido la guerra porque la ofensiva no había conseguido detener la lluvia de cohetes Katiusha sobre el norte del país, ni tampoco la devolución de sus soldados capturados por Hizbulá al inicio de las hostilidades. Pese a las pérdidas humanas y materiales, la milicia libanesa se había impuesto sobre el terreno porque había actuado de una "manera muy diferente" a cómo los actores de un conflicto lo habían hecho hasta ese momento, escribe Florence Gaub, vicedirectora del Instituto de la UE para Estudios de Seguridad.

Hanna Smith, directora de Investigación y Análisis del Centro de Europeo de Excelencia para Contrarrestar las Amenazas Híbridas en Helsinki, aclara que el término guerra híbrida "no es más que una fase, la última", de un concepto más amplio que los académicos denominan como "amenazas híbridas", y que es definido como el "conjunto de acciones hostiles" que emprende un país o un actor en el "espacio interior" de un rival geopolítico "aprovechándose de sus vulnerabilidades" con el objetivo, en última instancia, de socavarlo desde dentro. En contraposición con lo que sucedía en el siglo pasado con conflictos y las guerras tradicionales, el "propósito" u "objetivo" último de estas acciones agresivas "no está claro y es difícil de identificar", aclara la académica finlandesa.

A diferencia de las guerras, crisis o conflictos convencionales, los adversarios en los conflictos híbridos suelen tener fortalezas muy dispares. Tomasz Smura, director de investigación de la Fundación Pulaskiego, un 'think tank' polaco especializado en temas de seguridad y política exterior, asegura que este tipo de agresiones suelen constituir el recurso que emplea un adversario inferior contra uno con mayor capacidad.

Y para demostrar su tesis, menciona el conflicto entre Rusia y la OTAN: "Moscú no lanzará una guerra convencional contra la Alianza porque tiene las de perder; sabe que es inferior, tanto desde el punto de vista económico como militar y por eso recurre a estas tácticas no convencionales".

Los métodos de llevar a cabo esa actividad maligna son muy variados, según la profesora Smith: pueden ir "desde espías introduciéndose en redes cibernéticas, a la compra de empresas o la cooptación de políticos locales, o incluso al establecimiento de un centro cultural que no cumple semejantes funciones sino que se dedica a financiar partidos políticos".

Y lo más inquietante de todo ello es que este conjunto de acciones incluso a veces es "bienvenido" en el país receptor, pese a que podría acabar atentando contra su propia seguridad. A veces tenemos "dificultades en aceptar las amenazas híbridas", insiste la académica, quien cita como ejemplo la compra de "infraestructuras críticas" en Europa "por empresas de China".

Adquieran la forma que adquieran, en lo que todos los estudiosos del tema coinciden es que el denominado espectro de amenazas híbridas ha venido para quedarse, convirtiéndose en el principal protagonista de los conflictos que tengan lugar en los próximos años, tanto entre Estados entre sí como entre países y actores no estatales, dado que en la actualidad, las guerras convencionales implican un coste excesivo, incluso la posibilidad de destrucción de la civilización.

El profesor Smura está de acuerdo con esta valoración, pero advierte a la vez de que existe "el peligro de una escalada" en la que los bandos "pierdan el control" y acabe desembocando "en una guerra convencional". Como prueba de ello, recuerda las acciones "provocadoras" de los últimos días de los guardas fronterizos bielorrusos contra sus homólogos polacos, que podrían encender la mecha de un conflicto armado entre ambos países.

Todas estas novedades pillaron en su día a contrapié a la OTAN, la alianza militar que ha garantizado durante buena parte del siglo pasado la seguridad de los estados democráticos, países que, no obstante, en este comienzo de siglo han sido "superados por Rusia en muchos escenarios del mundo" gracias en parte a este tipo de tácticas, según admite un alto funcionario en la Alianza Atlántica que prefiere el anonimato.

Pese a la desventaja inicial, esta fuente se congratula de que en los "últimos tres o cuatro años" el organismo se haya dado cuenta de que las amenazas híbridas serán un "elemento crucial" y haya comenzado a reaccionar, creando unidades especializadas para actuar en países aliados donde éstas aparecen. A diferencia de la UE, con un amplio abanico de capacidades como las sanciones económicas, el funcionario cree que la OTAN ejercerá un papel de "fuerza disuasoria" y espacio "donde los estados miembros compartan información de inteligencia".

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: El Periódico

Tracking Pixel Contents