Acaban de terminarse las obras de la carretera que va desde Marracos hasta el puente de Gurrea. Son aproximadamente 5 kilómetros que se han asfaltado y dejado en buenas condiciones. Si bien, el alcalde marraquino, José Otal, afirma que "la salida que han construido, la que da acceso a la carretera nacional que viene de Ejea y conduce a Huesca, es muy peligrosa". El primer edil explica que para incorporarse a dicha nacional hay que hacer un stop y girar bruscamente a la derecha. Un parón donde la visibilidad "es muy mala, porque hay un colector con cañas que no deja ver los coches que vienen. En un día con niebla habrá muertes sino la cambian", explica Otal. Para ello, el alcalde de Marracos propone una solución: "que la carretera salga al cruce de la Paúl".

Esta última intervención --Marracos-Puente de Gurrea-- está englobada en un proyecto más amplio que se denomina Eje del Gállego (ramal Ayerbe-Zuera), del que quedan por construir 2 kilómetros de vía, por el cerro de Puendeluna.