Horcona (Hormigones y Construcciones de Aragón, S.L.) inauguró el 3 de octubre en Pinseque una innovadora fábrica de hormigón preparado, la tercera con la que cuenta la empresa aragonesa, concebida para que su actividad se desarrolle con criterios de respeto al medio ambiente. La novedad reside en que, durante el proceso de producción, no emite polvo, ruidos ni genera residuos, convirtiéndose en la primera de estas características implantada en la comunidad. La inversión requerida ha superado los dos millones de euros --sin tener en cuenta el coste de las infraestructuras necesarias en camiones y hormigoneras-- y en la planta se emplearán 15 personas, con lo que ya son 500 las que pertenecen a la plantilla de este grupo de 15 empresas, surgido en las Cinco Villas y dividido en dos líneas de actuación, hormigones y áridos y construcción.

El proyecto que ahora culmina surgió hace tres años con la intención de implantar una estrategia de "respeto al medio ambiente, a pesar de que, con ello, se elevaba la exigencia y el esfuerzo tanto personal como económico", reconoció Roberto Bartibás, responsable del área de la compañía. La protección del entorno se basa en la reutilización de agua --reduciendo así su consumo--, el reciclaje del hormigón --minimizando los residuos generados durante el proceso-- y la colocación de los silos de cemento y las tolvas de áridos junto a las zonas de carga que se encuentran dentro de la nave --reduciendo las emisiones de polvo al exterior y contribuyendo a la disminución de la contaminación acústica--. La fábrica lleva varios meses en funcionamiento, si bien todavía no ha alcanzado su máximo rendimiento.

A la inauguración asistió el presidente de Horcona, José Luis Bartibás, sus tres hijos --José Luis, Carlos y Roberto-- y el consejero de Industria del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, además de la alcaldesa de Pinseque, María Pilar Sánchez, y numerosas personalidades de la banca y la política.

CRÓNICA