Tanto los vecinos de Boquiñeni como los de Grisén disfrutaron el primer fin de semana de octubre de unos días festivos. Boquiñeni comenzó las celebraciones en honor a La Virgen del Rosario, el jueves 28 de septiembre con la competición comarcal de petanca a la que siguió el pasacalles protagonizado por la carroza de las reinas acompañadas por la charanga La Burina. Ya entrada la noche se prendió la hoguera.

Durante el viernes y el fin de semana se sucedieron los festejos taurinos y los cafés y chocolatadas que contaron con la colaboración de la Asociación de Mujeres "Majas de Goya" y de la Asociación de Jubilados "Santo Cristo de la Capilla". También hubo actividades y espectáculos de animación para los más pequeños y varias orquestas amenizaron las veladas con la música de hoy y de siempre.

El pabellón municipal fue el lugar elegido por el ayuntamiento el sábado para realizar una gran comida en hermandad a la que siguió un pasacalles y la novillada a cargo de Miguel Cuartero e Inmanol Sánchez.

El domingo se celebró el encuentro de fútbol entre los equipos C.D. Boquiñeni y C.D. Luceni,que acabó con empate a 2. El punto y final a las fiestas lo puso un espectáculo de variedades con la actuación de un humorista que hizo que el público no parará de reír y la actuación musical del dúo "Canciones de Nuestra Vida".

Grisén comenzó sus fiestas en honor a San Miguel el viernes 29 de septiembre con la celebración de la santa misa y procesión a San Miguel. Dentro de estas celebraciones se realizó el tradicional homenaje a la tercera edad, en el que hubo un reconocimiento especial para el vecino Ángel Marquina Matute, poeta y último pastor de la localidad. Ángel, de 78 años, recibió varios obsequios del Ayuntamiento de manos de la historiadora Pilar Viñuales.

Las fiestas continuaron con un espectáculo de variedades en el pabellón con la actuación de vedettes, humoristas y cantantes. La mañana del sábado los vecinos de Grisén se reunieron en la plaza en el almuerzo popular, para coger fuerzas y disfrutar de las vaquillas por las calles.

Después, los más pequeños disfrutaron en el pabellón con el grupo Bronce y más entrada la noche este mismo grupo fue el encargado de que los vecinos de Grisén no pararan de bailar.

Días antes, Cabañas de Ebro también había vibrado con sus fiestas en las que destacan el concurso de engalanamiento de fachadas y las vacas por las calles.

LORENA SANCHO