Daniel Royo (Zaragoza 1994) es un hombre inquieto. Apasionado del ajedrez, entrenador de fútbol en un colegio zaragozano y amante de las series, el cine y los videojuegos, se incorporó a Caja Rural de Aragón hace poco más de un año gracias al programa de prácticas que impulsa anualmente la primera entidad aragonesa de crédito cooperativo.

Tras iniciar su carrera profesional en Gallur, desde hace unas semanas es el responsable de la gestión de las oficinas de Caja Rural de Aragón en las poblaciones de Luceni y Boquiñeni. A pesar de haber iniciado su trayectoria recientemente asegura que «he aprendido mucho más sobre el sector financiero, el mundo rural y las personas, de lo que me podía imaginar. Caja Rural ha superado mis expectativas con creces. Me ha sorprendido muy positivamente. Es una empresa donde da gusto desarrollar tu trabajo y donde puedo seguir aprendiendo, mejorando y creciendo laboral y personalmente».

En Caja Rural de Aragón la cercanía es el valor bandera por excelencia. En este sentido, Daniel Royo asegura sentirse «identificado también con la transparencia, la sinceridad y la capacidad de empatía que he descubierto. Todo esto genera un clima muy positivo y de confianza entre todas las personas que formamos la caja y eso lo notan y perciben nuestros clientes. Además, según destaca Royo, «desde el primer momento, me han hecho sentir como uno más del equipo y siempre están atentos para ayudarme y poder colaborar para conseguir lo mejor de mí».

Gestionar, con su juventud, dos oficinas en las localidades de Luceni y Boquiñeni supone «una enorme confianza hacia mi persona, pero sobre todo supone una gran oportunidad. Quiero aprovecharla para demostrar hasta donde puedo ser capaz de llegar y para generar el máximo nivel de satisfacción a los clientes y socios de Caja Rural de Aragón en estas dos poblaciones».

RELACIÓN CON LOS CLIENTES

Uno de los detalles que más le ha llamado la atención desde su incorporación ha sido «la gran relación que existe con los clientes y socios. Lo a gusto y cómodos que se sienten con Caja Rural de Aragón gracias a los servicios financieros de calidad que prestamos en el medio rural y que reciben en nuestras oficinas de forma presencial. Se dan cuenta de que no todas las entidades financieras somos iguales».

Por último, Daniel Royo no duda en invitar a las personas que no sean clientas del Grupo Caja Rural a serlo. «Desde el primer momento los hombres y mujeres que se acercan a una de nuestras oficinas perciben la cercanía. Sean mayores o jóvenes, saben que estamos para ayudarles y colaborar junto a ellos. Asesorar en una inversión para rentabilizar sus ahorros o para elegir la mejor opción de financiación cuando necesitan un préstamo, es muy gratificante. Invito a las personas de Luceni y Boquiñeni y de las poblaciones de alrededor a que nos visiten en las oficinas o contacten con nosotros y nos prueben. Me gusta compartir sus proyectos y poder iniciar un camino para, entre todos, lograr un futuro mejor», concluye Daniel Royo.