Alagón, oro mundial en fútbol 7 corporativo

Los jugadores fueron recibidos por los vecinos a su regreso de Italia.   | SERVICIO ESPECIAL

Los jugadores fueron recibidos por los vecinos a su regreso de Italia. | SERVICIO ESPECIAL

GUILLERMO BURGOS

Desde el 19 al 23 de junio, Catania fue el epicentro del deporte corporativo acogiendo el V Mundial de Deporte Corporativo. Allí, un humilde club de Alagón se alzó como campeón del mundo de fútbol corporativo, venciendo a equipos respaldados por empresas como Aribus, DHL o Lufthansa, o algunos formados por exjugadores profesionales en sus respectivos países. El presidente del Club Deportivo Ceda el Vaso es César Grañena, quien habla sobre cómo está formado el equipo: «Somos un grupo de amigos de Alagón y de Remolinos y desde hace más de 25 años juega en la Liga de Fútbol de deporte laboral de Aragón. Tenemos un patrocinador oficial que es Sofi Obras y Construcciones que nos echa una mano. Pero nos costeamos todo nosotros y para recaudar algo hacemos eventos, sorteos, lotería de Navidad...».

Alagón, oro mundial 
en fútbol 7 corporativo

Alagón, oro mundial en fútbol 7 corporativo / GUILLERMO BURGOS

César explica la importancia que le dan a este oro: «En otros países es un deporte muy arraigado, nos sentimos pioneros para que la gente que venga detrás en el deporte laboral en España descubra este tipo de competiciones y estén seguros de que pueden competir contra cualquiera. Hay auténticos monstruos de empresas superpotentes. Entonces competir contra ellos, nosotros que representamos una empresa de construcción de Aragón para nosotros es muy importante.

Proyección internacional

Este club lleva desde 2009 jugando competiciones europeas e internacionales, habiendo rozado el metal en varias ocasiones: «Llevamos desde 2009 jugando el Europeo, que se celebra los años impares y hemos ido a siete ediciones, y desde 2012 los años pares se celebra el Mundial, y esta era la quinta edición. El año pasado en Burdeos caímos en semifinales y luego perdimos el bronce en los penaltis y nos quedó esa espinita y por eso queríamos probar suerte este año», cuenta el presidente.

Antes de viajar a Italia, el equipo ya sabía que dentro de sus rivales se encontrarían los actuales campeones de Europa e incluso un equipo formado por exjugadores profesionales, aunque César se mostró optimista: «Sabíamos que a cuartos de final íbamos a llegar, y que a partir de ahí ya es tener suerte con los cruces, porque había equipos muy fuertes».

Una vez allí, el equipo fue avanzando rondas y poco a poco fue creyendo en la posibilidad de luchar por el oro: «No tuvimos suerte con los cruces porque en cuartos nos tocó un equipo que ya nos había ganado en Burdeos, aunque conseguimos pasarlo. En semifinales nos tocó el equipo rumano, que era el gran favorito y venía de ganar todos sus partidos por goleada. Les conseguimos sacar un empate a cero y pasamos en los penaltis. En la final nos tocó el campeón de Europa y lo dimos todo, logrando la victoria 3-0», afirma Grañena.

Garra y coraje

Samuel Martínez es uno de los componentes del equipo, y describe así las fortalezas de Ceda el Vaso: «El equipo tiene una calidad abismal y, como decimos los maños, es todo garra y coraje. No nos damos por vencidos, y sabíamos que el que la sigue lo consigue y así ha sido. Los 19 que hemos ido a base de remar lo hemos logrado, incluso los lesionados. También como somos gente que nos conocemos muy bien», indica.

Una de las claves de esta edición fue el acierto en la tanda de penaltis de las semifinales, como explica Samuel: «Me tocó marcar el primer penalti de la semifinal para abrir la lata. Es una responsabilidad enorme, pero teníamos claros los lanzadores».

Tras superar a los rumanos en las semifinales, César cuenta cómo empezó a ver como las posibilidades de salir campeones iba ganando enteros: «Una vez que pasamos las semifinales, vimos que aseguramos medalla e iba a ser nuestra primera vez después de siete participaciones en europeos. Tal y como empezó la final, que a pesar de ser el campeón de Europa le estábamos plantando cara, yo me puse muy nervioso. Con el pitido final la alegría se desbordó».

Con la medalla de oro al cuello y agotados por el gran esfuerzo, los 19 miembros de la expedición alagonera desplazados a Catania regresaron a su casa, donde familiares y amigos les esperaron durante toda la noche para darles una gran sorpresa: «El viaje fue un poco largo porque el avión se retrasó, aterrizamos en Barcelona y luego tuvimos que ir en coche conduciendo hasta Alagón. Llegamos allí sobre las 23.00 o 00.00 de la noche y había más de 100 personas esperándonos entre familiares y amigos y fue muy guay», declara César.

El presidente también se muestra gratamente sorprendido por toda la repercusión que ha tenido este logro: «Retransmitimos todos los partidos por el Instagram del club y sumando todos los directos hemos tenido más de 10.000 visualizaciones en total. Todavía no somos conscientes de toda la repercusión que está teniendo».