La línea de alta tensión que atravesaba el casco urbano de Almonacid y que proporciona electricidad a la mitad de la población ha sido soterrada, una demanda vecinal que ha sido realizada gracias a la ayuda institucional, ya que el coste de la actuación ha ascendido a 36.000 euros.

La línea, de 6.000 voltios, se instaló hace unos 20 años debido a la necesidad de reforzar la capacidad energética para la cooperativa y otros edificios. Así, el abastecimiento para la población se dividió en dos zonas y esta línea en concreto se conecta con el transformador situado junto a las escuelas.

Además de evitar el riesgo que supone para la población este tipo de instalación, con el soterramiento se permitirá construir en una superficie que supera los 7.000 metros cuadrados ya que, el paso de la línea impedía conceder licencias de construcción.

Esta línea cumplía todos criterios exigidos en seguridad pero con su soterramiento, que no ha supuesto ninguna molestia para los vecinos, se reduce cualquier riesgo.

C.V.