El cadáver de un hombre en avanzado estado de descomposición fue descubierto el pasado 9 de octubre en un descampado situado junto a la travesía N-122 que sirve de entrada al casco urbano de Épila desde La Almunia. El cuerpo lo encontró un trabajador de una obra de construcción cercana.

La víctima que carecía de identificación tenía la mayor parte de su rostro descompuesta. Según informó la Delegación del Gobierno en Aragón, se calcula que el cadáver podría haber permanecido en la explanada entre uno y tres meses cubierto por la hierba.

El cadáver se descubrió alrededor de las ocho y media de la mañana. Juan Aguarón, trabajador de una empresa de construcción, había acudido a una caseta situada en la parcela en busca de material y, al llegar, notó un olor putrefacto que le llamó la atención. Rápidamente se personó en las dependencias de la Guardia Civil y les acompañó después hasta el punto en el que se encontraba el cuerpo.

Según fuentes de la Delegación del Gobierno, nadie ha reclamado la desaparición de ningún hombre de estas características y es ahora la Unidad Orgánica de Policía Judicial la que se encarga de las gestiones pertinentes.