El presidente de la Denominación de Origen Protegida Cariñena, Ignacio Casamitjana, repasa los inicios de la denominación y habla de su futuro en el que destaca el Proyecto Terroirs.

— ¿Cuándo se crea la DOP Cariñena?

­— La Denominación de Origen Protegida Cariñena viene reflejada en el Artículo nº 34 del Estatuto del Vino, de 8 de septiembre de 1932, primera Denominación de Origen de Aragón. Siendo el primer Reglamento del Consejo Regulador, según la orden del Ministerio de Agricultura de 25 de mayo de 1960; y actualmente agrupa a 35 bodegas, y 1.463 viticultores abarcando un área geográfica ubicada en pleno Valle del Ebro, con 14.183 hectáreas de viñedo repartido entre las catorce poblaciones: Aguarón, Aladrén, Alfamén, Almonacid de la Sierra, Alpartir, Cariñena, Cosuenda, Encinacorba, Longares, Mezalocha, Muel, Paniza, Tosos y Villanueva de Huerva.

— ¿Qué es el Proyecto Terroirs?

— La DOP Cariñena destaca por su diversidad de terrenos y por el gran potencial que ofrecen sus variedades de uva más características.

Por ello se aprobó en el año 2018 realizar un Proyecto de los Terroirs de la DOP Cariñena, durante cinco años, con la empresa francesa Groupe ICV, responsable de un ambicioso análisis de los suelos, viñas y minivinificaciones del Vino de las Piedras, la marca con que se conoce la producción de la denominación.

Los técnicos de las bodegas que integran la denominación han colaborado con el departamento técnico del Consejo Regulador y el Groupe ICV para realizar este proyecto.

La palabra francesa terroir define en el mundo del vino la combinación de factores que caracterizan a un viñedo, la variedad, el suelo, el clima y hasta las labores del viticultor.

El proyecto, dirigido por Laurent Duret, ingeniero agrónomo y enólogo del Groupe ICV, consiste en la caracterización de los potenciales vitícolas y enológicos de los terroir de la DOP Cariñena.

— ¿Qué son las parcelas de referencia en el proyecto?

— Con este proyecto se están analizando las posibilidades y diferentes tendencias que cada uno de las unidades de terroirs ofrece a las distintas variedades de uva de la zona geográfica mediante la creación de una red de referencia de 20 parcelas.

— ¿Para qué sirve el plano estimado de las unidades de terroir?

— En el año 2019 se han estudiado las unidades 2 y 6, estimando el plano de las seis unidades de terroirs, y se destaca la diversidad existente en la DOP Cariñena, asimismo se han analizado las tendencias de tres variedades de uva: garnacha tinta, cariñena y macabeo que inciden en la personalidad y singularidad de los vinos de la Denominación para tener un producto original.

— ¿Para que se realizan las minivinificaciones?

— Se han vinificado las 20 parcelas de referencia y los resultados de estas vinificaciones experimentales indican que la uva macabeo denota vinos ‘muy aromáticos, incluso cítricos’, la uva garnacha se muestra ‘muy adaptada a todos los tipos de terreno, aunque en cada uno produce vinos con perfiles diferentes’, mientras que la variedad cariñena resalta porque en terrenos de cascajo y de pizarras resultan ‘vinos interesantes y muy equilibrados’.

— ¿Por qué son interesantes los resultados?

— La inversión en el Proyecto Terroirs es totalmente positiva y redunda en el beneficio del sector vitivinícola de la Denominación de Origen Protegida Cariñena, tanto en los viticultores, los enólogos y en todas las empresas que componen el Consejo Regulador.

Para ello ha resultado muy importante la ayuda proveniente de Fedivalca para el desarrollo de este estudio, que ya está mostrando datos de interés para las bodegas, y que concluirá en el año 2022 con la presentación de las propuestas definitivas que incluirán una serie de recomendaciones sobre cultivo y vinificación para que las bodegas las puedan aplicar en sus viñedos. T