Los alumnos del taller ocupacional de San Mateo no paran de aprender cosas. Así, apoyados por la Asociación de Familiares y Amigos Disminuidos Psíquicos Bajo Gállego (AFADIS), han compartido varias actividades que les ayudan a completar su formación, además de proporcionarles entretenimiento y diversión.

Entre ellas se encuentran las de sensibilización ambiental, que impulsan en colaboración con el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón. Se trata de propuestas encaminadas a concienciar y fomentar los hábitos en esta materia, partiendo de lo cotidiano y con la participación de todas las familias. Por ejemplo, recientemente han llevado a cabo un taller de elaboración de cremas con productos naturales, como pepino y zanahoria, que los propios alumnos probaron mientras se realizaban. A estas iniciativas se suman las de reciclado de papel, con el que los alumnos aprendieron a recuperar este material y a transformarlo en folios de vivos colores, y otra de elaboración de jabón, partiendo de aceite doméstico usado.

Igualmente, dentro de este programa en este curso se han programado salidas a espacios naturales protegidos de Aragón, para las que se hace imprescindible la implicación de todos los monitores del centro, así como de los padres.

Todos los días

Los chicos de la Fundación Santa Engracia, de San Mateo son un ejemplo de superación personal. Diariamente, 20 alumnos acuden a las instalaciones del ayuntamiento para desarrollar su trabajo, mientras aprenden cientos de cosas y se relacionan con sus compañeros. Porque el centro es algo más que un entorno laboral, es como una gran familia en la que todos se sienten como en casa.

Desde que este taller ocupacional, especializado en personas con deficiencias psíquicas, se puso en marcha, hace ahora cerca de 18 años, han pasado muchas personas. Todos los días se abren las puertas con nuevas perspectivas. Sus moradores acuden desde el municipio y desde Zuera y Ontinar, con transporte que los recoge en sus localidades de origen. Un servicio muy práctico que se repite dos veces al día, ya que cada uno de ellos regresa a casa para comer.

Carlos Arregui es el director del centro ocupacional de San Mateo y precisa que "no es únicamente un lugar de trabajo, ya que habitualmente se realizan diversas actividades complementarias". Entre ellas hay diferentes disciplinas, por ejemplo, sobre tráfico, donde se les enseña a caminar y a conocer las señales viarias gracias a divertidos juegos que realizan en el ordenador. De esta manera también se vinculan con las nuevas tecnologías.

NURIA ASÍN