Zuera es uno de los municipios elegidos para implantar una planta de producción de biodiésel, un nuevo carburante que se produce a partir de plantas oleaginosas (girasol y colza), que ofrece un rendimiento muy similar al gasóleo convencional, pero que por contrapartida no es contaminante.

Esta planta, que se ubicará en el Polígono de los Huertos de la localidad, compartirá protagonismo con las que se instalarán en Ejea y Gelsa, estas dos últimas también de extracción. Se trata de un proyecto global que está impulsado por Arento, el mayor grupo cooperativo de Aragón, y que integrará todas las fases del proceso, desde el cultivo de plantas oleaginosas hasta la comercialización del combustible, pasando por su transformación. Una iniciativa que supondrá una inversión de 25 millones de euros --subvencionados entre Arento, la Federación Aragonesa de Cooperativas Agrarias (FACA), el Instituto de Desarrollo Energético (Idae), el grupo Ebroil y la sociedad de capital riesgo Savia--, que será una realidad a partir de otoño del 2008 y que permitirá crear 250 puestos de trabajo.

Se prevé que en la planta zufariense se podrán producir alrededor de 50.000 toneladas de biodiésel al año gracias a la utilización de cultivos como el girasol, aunque posteriormente se diversificará con otros, como la colza. Un proceso que permitirá mantener unas 50.000 hectáreas de regadío en Aragón, según Fernando Marcén, gerente de la Cooperativa de Zuera, ya que la producción de la materia prima no se centra únicamente en los campos zufarienses, sino que se traerá desde distintos puntos de la Comunidad, ya que Arento aglutina a 160 cooperativas aragonesas, que agrupan a 53.000 agricultores y 750.000 hectáreas de cultivo.

El objetivo de este proyecto es, según Fernando Marcén, "ofrecer a los agricultores alternativas a los cultivos tradicionales, especialmente al maíz, cuyas producciones han caído poderosamente". Además, este nuevo combustible cumple "con las directrices del Protocolo de Kioto, que establece que se reduzcan las emisiones de CO2, que en un 40% provienen de los vehículos. Sin embargo, el biodiésel no es contaminante", asevera Marcén.

El siguiente paso es "comenzar a aprobar los proyectos de ingeniería", dice Marcén, y comenzar a construir la planta zufariense.

N. ASÍN