El fin de la época estival y el consiguiente inicio de un nuevo curso escolar lleva consigo paralelamente el final de las fiestas locales en la mayoría de los municipios de la comarca, sobre todo en aquellos que son más pequeños en población. Desde hace años, los responsables municipales y las comisiones de fiestas aprovechan los meses de verano y principio de otoño para programar sus festejos, con el objetivo de que puedan congregara no sólo a las vecinos, sino a las numerosas personas que se acercan en vacaciones a sus localidades de origen o de referencia familiar.

Esto ocurre cada vez con más frecuencia, y por ello los municipios se organizan y distribuyen sus festejos teniendo en cuenta esta circunstancia, con la particularidad de que además diseñan los actos en función de una mayor presencia de personas, y la posibilidad de realizar actividades para los más pequeños, que son uno de los ejes en los programa festivos. Todo ello sin olvidar el día a día con actividades tradicionales, como las espectaculares jornadas de tiro de barra celebradas este año.