Las actividades del proyecto Pon Aragón en tu mesa dirigidas a escolares está previsto que lleguen a 700 niños. Así, unos 200 escolares de la Comarca Campo de Belchite tuvieron la oportunidad de disfrutar de estas actividades en el colegio Belia de Belchite y en el centro rural agrupado LIAlbardín, en Azuara, en Lécera y en Almonacid.

Tras el verano, los 20 grupos de acción local acogidos a los programas Leader y Proder retoman este proyecto, que llega a 130 centros escolares de las comarcas aragonesas. En el Campo de Belchite es la Asociación para el Desarrollo Integral del Campo de Belchite (ADECOBEL) quien ha puesto en marcha esta iniciativa para que los vecinos y los niños valoren los alimentos que se producen en sus pueblos, a través de su conocimiento y del fomento de una cultura de la alimentación sana.

Pon Aragón en tu mesa contribuye al desarrollo de las zonas rurales y mejora la calidad de vida de sus habitantes, y una buena forma es aprovechar sus productos agroalimentarios de calidad y su potencial turístico.

Los escolares de segundo ciclo de Primaria (entre 8 y 11 años) son los protagonistas de esta iniciativa, cuyo objetivo es sensibilizarles sobre la importancia de los alimentos aragoneses. La primera actividad es una charla de Ana Mallén, profesora de cocina de Horeca, sobre el aceite de oliva, queso, embutidos, productos de la huerta, ternasco, ternera y alimentos ecológicos. A continuación viene la parte práctica, la que más gusta a los chavales: el almuerzo, donde se degustan productos propios: la longaniza o chorizo, algún queso, tostadas de pan con aceite, una pieza de fruta o un postre típico.

La parte más divertida es tras el almuerzo, ya que los niños participan en un recorrido por el territorio aragonés, descubriendo sus alimentos; a través de un peculiar juego de la oca agroalimentario. Sentados en torno a un mapa de Aragón contemplan el largo camino que recorre el territorio, pasando por los Pirineos a las Cinco Villas hasta el río Ebro y el Campo de Belchite, llegando al Moncayo, buscando luego Teruel y ascendiendo al Bajo Aragón, donde termina el recorrido. En cada parada aprenden sobre ganadería, agricultura o la elaboración de quesos y embutidos. A través de este juego, los escolares descubren que en sus pueblos hay productos agroalimentarios de gran calidad, aprenden cómo se cultivan, se elaboran o se crían y averiguan que están muy ricos.