Después de tres años de parón obligado por la situación sanitaria, los leceranos volvieron con ilusión a celebrar de nuevo su Semana Santa con todos los actos tradicionales. Aunque siguiendo todavía con las correspondientes precauciones, los vecinos han vuelto a encontrarse en los ensayos, a sentir ilusión y ganas de seguir aprendiendo. Por ello, el acto de inauguración de la Semana Santa fue especial para todos, pero sobre todo para la Comisión de Cultura de Lécera que por fin pudo hacer el acto oficial de presentación como pistoletazo de salida.

Los tambores y bombos de Lécera volvieron a encontrarse en los exteriores del pabellón. | SERVICIO ESPECIAL

El pueblo se reunió en los exteriores del pabellón para disfrutar del toque del grupo de tambores y bombos de Lécera que, acompañados de los alabarderos, hicieron un pasacalles hasta el almacén del pabellón. El acto comenzó con los alabarderos que quisieron homenajear al párroco del pueblo en agradecimiento a su dedicación como «pastor en el pueblo de Lécera» con una placa conmemorativa. A continuación fueron los miembros de la Comisión los que homenajearon a Jaime Cinca por su trayectoria y dedicación continua a que la memoria e historia del pueblo no caiga en el olvido, ya que entre sus aportaciones figura la recuperación del Dance de Lécera, la publicación de la serie de libros Estampas Leceranas y su labor de investigación sobre la Guerra Civil española, especialmente la Batalla de Belchite. Se le entregó una placa conmemorativa y la medalla de Santa María Magdalena. Y como broche final, y más esperado, se dio paso a la entrega de medallas a todas las personas que por primera vez este año han representado a Lécera en diferentes exaltaciones del tambor y del bombo. Concretamente en Albalate del Arzobispo y La Puebla de Híjar el anterior fin de semana (Mariano Urieta Quílez, Martín Moliner Gabás, Laia Baquero Escosa, Rodrigo Berdusán Lorente, Álvaro Berdusán Lorente, Laura Marco Gómez, Daniela Yago Cinca, Victoria Yago Cinca, Valeria López Canfrán, Alba Canfrán Soriano, Judith Soriano Cinca, Ainara Rubio Romero, Marcos Rubio Romero, Noelia Romero González y Aitana Royo Escosa.

Entrega de las medallas a los nuevos componentes del grupo. |

Pero había entre los presentes otras dos personas más a los que se quería otorgar la medalla. Una de ellas ha estado ensayando con mucha ilusión para poder participar, pero una lesión en el último momento se lo ha impedido (María Canfrán Soriano). Y la otra persona no ha participado en las exaltaciones pero año tras año no se pierde ni un solo ensayo, siempre está ahí (Javier Aguilar Montañés).

Acto de entrega de medallas y homenajes en el pabellón municipal. |

Después, en la Santa Misa de la Cena del Señor se representó el lavatorio de pies. Fernando de la Natividad cantó su jota de pasión, y a continuación los alabarderos, acompañados del toque de tambores y bombos, comenzaron una procesión interna por la iglesia. Las mujeres de la vela acompañaron el acto y los hombres llevaron el palio hasta el monumento y empezaron las guardias.

Una de las procesiones celebradas en Lécera. | SERVICIO ESPECIAL

Llegó la noche y la rompida de la hora en la plaza de la Iglesia. Al escuchar las campanadas se hizo el silencio y Jesús Lorente, teniente alcalde, dio con la maza en el bombo de su amigo Mariano Urieta y comenzó el estruendo. Siguiendo la tradición, los jóvenes continuaron tocando toda la noche por las calles, recuperando fuerzas con algún tentempié por las casas.

El Viernes Santo por la mañana se celebró la Procesión de las Siete Palabras donde sólo sale a la calle el paso del Cristo Crucificado, y por la tarde la procesión del Santo Entierro donde cada cofradía va acompañada de su paso. El Sábado Santo por la mañana y sin los pasos procesionaron unas 40 personas. Y el Domingo de Pascua las mujeres con la Dolorosa y los hombres con el Resucitado se encontraron en la plaza del Herrero. Todos juntos volvieron a la iglesia para celebrar la misa de Resurrección.