La campaña vitivinícola de este año en la Denominación de Origen Campo de Borja se ha caracterizado especialmente por ser "una cosecha generosa y abundante", según ha señalado el presidente del Consejo Regulador, Gregorio García Chueca.

Este año se han superado los 32 millones de kilos de uva, alcanzando por tercer año consecutivo una producción mayor a los 30 millones, lo que supone un incremento del 54,4% por encima de la media histórica de la Denominación situada en 20,8 toneladas. Sin embargo, ésta campaña ha supuesto un descenso del 4,5% con respecto al año anterior. Teniendo en cuenta que el consejo regulador tiene registradas 7.308 hectáreas de viñedo, el rendimiento medio ha sido de 4.402 kilos/hectárea.

Además, se ha conseguido una maduración alcohólica y fenólica lenta, pero completa, destacando un gran equilibrio entre alcohol, acidez, ph y taninos. Esta maduración plena ha producido mostos concentrados, con extracto, volumen y gran potencial aromático, indican desde la D.O.. Así, las fermentaciones alcohólicas se han desarrollado de forma uniforme, sin paradas, con ritmos lentos que han posibilitado maceraciones pre y postfermentativas muy interesantes para elaborar vinos bien cubiertos de color y con gran extracto. La sanidad de las uvas ha continuado en los vinos y las fermentaciones malolácticas se desarrollan con gran actividad. Las primeras muestras recién terminadAs apuntan a vinos con extracto, cuerpo, volumen, grasa y buen potencial aromático.

Los viticultores de Campo de Borja han dispuesto de 61 días para la vendimia, comenzando con las moscatel y chardonnay para finalizar con la garnacha y cabernet. Las 17 bodegas DE la denominación convertirán en vino y cava esos 32 millones de kilos de uva, de los que el 94% pertenecen a las variedades tintas en las que la garnacha supone más de la mitad. Precisamente, ésta variedad es la más antigua del Campo de Borja con viñedos que datan de 1890 y con unas 5.000 hectáreas de cultivo. A pesar de que sus producciones son bajas, "son muy apreciadas enológicamente, por la complejidad estructural y aromática que proporcionan a los vinos", aseguran desde el Consejo, por lo que Campo de Borja se autodefine como "el Imperio de la Garnacha".

JAVIER LERÍN DE PABLO