El Ayuntamiento de Huesca celebró el pasado 6 de julio un acto institucional de homenaje a Miguel Ángel Blanco coincidiendo con el 25 aniversario de su secuestro y asesinato por la banda terrorista ETA.

El Ayuntamiento de Huesca, tal y como se aprobó en el pleno por mayoría absoluta, dedicó el nombre de Miguel Ángel Blanco a la rosaleda del parque municipal Miguel Servet de Huesca. El alcalde, Luis Felipe, acompañado por la portavoz del grupo municipal popular, Gemma Allué; descubrió la placa conmemorativa.

El alcalde incidió en su discurso en que «el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco marcaron con fuerza la historia de la lucha contra el terrorismo. España se unió contra la banda terrorista ETA, se unió exigiendo paz y defendiendo la democracia y la libertad».

25 años después, continuó, «tenemos que seguir recordando, preservar la memoria de las víctimas del terrorismo y seguir defendiendo y luchando por los valores por los que todos ellos fueron asesinados: dignidad, respeto, justicia, libertad».

En el acto también participó Marina Lansac, violinista del Cuarteto Sibelius que interpretó el segundo movimiento del Invierno de Vivaldi y la Rondeau de Purcell.

Con este acto el Ayuntamiento de Huesca también se unió a la campaña XXV Aniversario Miguel Ángel Blanco, La unidad a ti debida, organizada por la Fundación Miguel Ángel Blanco.

VÍCTIMAS DEL TERRORISMO

El Ayuntamiento de Huesca también conmemoró el Día de las Víctimas del Terrorismo con un sencillo acto institucional delante del monumento en su honor, en la plaza San Antonio. El alcalde, junto con los copresidentes de la Fundación Giménez Abad, Javier Sada y Manuel Giménez Larraz, y otros representantes institucionales, tuvo un recuerdo para la memoria del político aragonés asesinado hace dos décadas y para todas las víctimas.

El primer edil hizo hincapié en que «hoy es un día para recordar a las víctimas, de reforzar la convivencia y la democracia, de luchar contra el terrorismo y de poner en valor lo que las víctimas han significado para todos nosotros. Es un día emotivo y de recuerdo para seguir avanzando en una convivencia democrática y no dejar nunca de reconocer lo que supuso la pérdida de tantas vidas humanas».

Por su parte, Manuel Giménez Larraz se mostró agradecido porque «21 años después del asesinato de mi padre, el Ayuntamiento de Huesca todavía se acuerde del valor que mi padre y todas las víctimas del terrorismo representan para la democracia».

El acto se cerró con la interpretación de dos piezas musicales del cuarteto Bolskan.