El Festival Sonidos en la Naturaleza, SoNna Huesca 2022, ha vivido dos noches para el recuerdo durante el último fin de semana de agosto con los espectáculos de Addaura Teatre Visual y la Gala de Circo contemporáneo en el CDAN y la Balsa de La Culada de Almudévar, respectivamente. El certamen itinerante de la Diputación de Huesca afronta su recta final en el mes de septiembre.

Mariloli mostró su fuerza sobre el columpio. | DIPUTACIÓN DE HUESCA

El Centro de Arte y Naturaleza (CDAN) de Huesca sirvió de escenario para un espectáculo de teatro visual y musical que quedará para el recuerdo como una de las piezas más exquisitas de la tercera edición del festival Sonidos en la Naturaleza, SoNna Huesca. Una voz infantil grabada e interpretada en lenguaje de signos fue el único texto de un espectáculo visual en el que la luz, la música, los objetos y el lenguaje del cuerpo ejercieron de verdaderos narradores.

La compañía catalana Addaura Teatre Visual presentó en el III SoNna Huesca KLÉ, un espectáculo inspirado en la obra y vida de Paul Klee y la filosofía de la Bauhaus. Sobre el escenario se alternaron la danza, la magia, la manipulación de objetos, el clown, los títeres y el teatro de caja negra para descubrir al pintor Klee, músico, titiritero, escultor y filósofo.

Las distintas escenas en las que estaba estructurada la obra comenzaron con una alegoría a la paleta de colores de Klee, que culminó con una danza sufí adaptada, en la que las faldas ejercían de manchas de esa paleta. El viaje por la obra y la vida de Klee se centró luego en el equilibrio y la música. El pintor alemán era también un virtuoso del violín y su papel sobre la escena lo interpretó el búlgaro Vassil Lambrinov, compositor e intérprete de las músicas del espectáculo, incluida una adaptación a ocho voces de la famosa pieza cómica de Rossini, El duetto buffo di due Gatti, con el que cerrarían la obra.

Títeres de material reciclado, pájaros mecánicos gigantes, escenas brillantes de teatro negro... El escenario se renovaba continuamente y la pieza cambiaba de ritmo, de luz y de propuesta al ritmo del violín de Lambrinov. Al final del espectáculo, los intérpretes fueron en busca de su directora, Teia Moner, diseñadora también de la iluminación y de algunos de los objetos, títeres y escenas que conducían la obra. El público les regaló una larga ovación y abandonó el recinto del CDAN, sobre cuya fachada destacaban las sombras de los actores en el escenario para formar parte activa del espectáculo, convencido de que había disfrutado de un privilegio.

La Gala de Circo Contemporáneo del SoNna Huesca no pudo tener mejor escenario. Las amplias dimensiones de la Balsa de La Culada de Almudévar, su profundidad y su estructura pétrea, la convierten en una suerte de teatro o anfiteatro romano construido para uso agrícola y convertida hoy en una pequeña joya del patrimonio civil altoaragonés.

Abría la gala el equilibrista zaragozano Daniel Esteban transformado en el Capitán Spriki para ejercer de presentador y animador de la velada. Un superhéroe de pacotilla que con muy poco se metió al público en el bolsillo y convirtió las transiciones entre números en un jolgorio.

La Compañía D’Click presentó Sed, un espectáculo de acrobacias en mastil chino narrado por tres personajes con el único atrezzo de una botella de agua.

Una vez instalado el trapecio, las chicas de la Compañía Mariloli se subieron al columpio para representar otra demostración de poderío físico, pero repleta de belleza.

El cierre de la Gala de Circo del SoNna Huesca lo puso la compañía Capycua con su espectáculo Encordadas, una pieza sobrecogedora de cuerda fija en el que de nuevo dos mujeres iban a encargarse de mantener en tensión al público en todo momento.