El Teatro Olimpia bombardeado, los soldados en las trincheras de pueblos como Lupiñén o tradiciones como la actuación de los danzantes en las fiestas de San Lorenzo en Huesca… son algunos ejemplos de las fotografías que componen el fondo Vicente Plana Mur. Ahora su obra se ha ingresado formalmente en la Fototeca de la Diputación Provincial de Huesca. Son 618 obras datadas entre 1930 y 1970 que su hijo, Vicente Plana, ha donado a este organismo para garantizar su conservación, difusión y accesibilidad.

«Es historia de nuestro territorio». Con estas palabras, la diputada de Cultura, Maribel de Pablo, afirmó que este fondo supone «una documentación histórica que debe preservarse para las futuras generaciones». Y es que en su gran mayoría, las fotografías que se conservan de Vicente Plana Mur fueron tomadas en las décadas de 1930 y 1940, periodos marcados especialmente por la guerra civil española y la posguerra.

Dado que ejerció como fotorreportero durante ese episodio histórico, firmó una parte de las imágenes que sirvieron en la prensa de la época para relatar el transcurso de la contienda en el frente de Huesca. De Pablo indicó que sus obras sobre el conflicto tienen «un gran interés para el conjunto de la ciudadanía» porque muestran «algunas consecuencias que tuvieron los bombardeos en la ciudad».

No obstante, el fondo también se compone de retratos en exteriores, excursiones por la provincia de Huesca y la celebración de festividades locales, ritos y costumbres tradicionales, por lo que podrá entenderse y comprobar mejor cómo se vivía en el Altoaragón hace casi un siglo. El 98% de las obras tienen relación directa con la provincia de Huesca. El fondo ha formado parte de la fototeca provincial desde hace más de una década pero este año se ha formalizado oficialmente su ingreso mediante una cesión gratuita y en exclusividad a la Diputación Provincial de Huesca. En total, la colección de Plana Mur está conformada por un total de 618 fotografías, de las que 344 artefactos son negativos y 274 positivos.