"Es un momento emotivo. Este paseo es el punto de encuentro de la ciudadanía, un símbolo para la ciudad". El alcalde, José Atarés, declaró ayer en la inauguración de Independencia que esta vía, creada en el XIX, avanza ahora "hacia la modernidad que queremos para Zaragoza". Agradeció la paciencia de zaragozanos y comerciantes durante los 11 meses de obras; "aunque queden pequeños detalles por terminar --señaló-- esperamos que la remodelación sirva para una dinamización de la ciudad". Los zaragozanos, dijo, se sentirán protagonistas de un cambio en la identidad histórica de nuestra ciudad". Atarés reconoció que la remodelación ha sido "una carrera de obstáculos" y agregó que la reforma era "una necesidad y un objetivo".