"España sólo ganará enemigos en esta guerra". La predicción que ayer en Gaza efectuó a este diario Ibrahim Zaneem, líder del proiraquí Partido Arabe de Liberación, se ha hecho realidad. En Ramala, un panfleto anónimo distribuido los últimos días llama a atacar objetivos españoles en los territorios. En Gaza, los rumores callejeros atribuyen la paternidad de este llamamiento a la organización islamista Hamas.

"Para ayudar a Irak, deben ser atacados intereses de EEUU, Gran Bretaña, Dinamarca, España, Holanda y Australia en Palestina", reza el panfleto, que también apela a golpear a Coca-Cola y a USAID, la oficina de cooperación de EEUU. El grupo reivindica el incendio de dos sedes bancarias extranjeras en Ramala.

La directora de seguridad de Oxfam, Tom Berg, explicó que otro panfleto anónimo afirmaba ayer que los cooperantes de esos países que permanecen en Palestina están ayudando al pueblo palestino, por lo que no deben ser atacados. AIDA --la organización que agrupa a las ONG extranjeras que trabajan en los territorios-- considera que las amenazas no van dirigidas a personas, sino a intereses económicos. La presencia española en los territorios la forman el personal del consulado, cooperantes, periodistas y los matrimonios mixtos con palestinos.

En cualquier caso, la política del Gobierno de José María Aznar en el conflicto de Irak empieza a tener consecuencias negativas en el mundo árabe en general y en Palestina, en particular. "No quiero hablar con la prensa española. Su país apoya a Bush, que está matando a niños y mujeres". Fátima Bernawi, resume un sentimiento generalizado en la franja de Gaza, donde la mayoría de los coches llevan una bandera de Irak. "Antes éramos como primos, ahora no decimos que somos españoles", dice una cooperante que trabaja en Gaza.